

En un escenario económico marcado por la volatilidad y un entorno todavía restrictivo para el financiamiento masivo, la fintech mexicana Clara busca dar una señal de estabilidad que resuena en todo el sector financiero regional.
La renovación y ampliación de su línea de crédito con Goldman Sachs por u$s 150 millones no es solo un movimiento de tesorería; es la validación de un modelo de negocio que ha decidido priorizar la autonomía operativa sobre la dependencia de los ciclos de inversión tradicionales.
Con esta operación, la capacidad total de deuda de la plataforma supera los u$s 250 millones, consolidando un respaldo institucional que hoy incluye a gigantes como la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial y Covalto.
El fin de la dependencia del Capital de Riesgo
En entrevista exclusiva con El Cronista, Gerry Giacomán Colyer, CEO y cofundador de Clara, fue tajante sobre el mensaje detrás de este hito: la “independencia”.
En un mercado donde muchas tecnológicas aún luchan por encontrar el camino a la rentabilidad, Clara reportó haber alcanzado un EBITDA positivo durante el segundo semestre de 2025.
“Haber alcanzado un EBITDA positivo nos otorga algo invaluable: autonomía. Hoy no dependemos de rondas externas para ejecutar; nos hemos independizado de la volatilidad del capital de riesgo”, afirmó Giacomán.
Esta solvencia permite que la extensión de la alianza con Goldman Sachs no solo aporte capital, sino que lo haga con una mejoría relevante en las condiciones económicas para la empresa.
Según el directivo, existe una demanda estructural de eficiencia que trasciende los ciclos: “Es precisamente cuando el capital es escaso cuando el control financiero se vuelve indispensable para la continuidad de las empresas”.
IA: De centro de costos a ventaja competitiva
El diferencial que permitió a Clara asegurar esta línea de crédito en un entorno complejo fue su infraestructura tecnológica. Mientras la banca tradicional gestiona el capital, Clara busca institucionalizar la agilidad. La plataforma, potenciada por Inteligencia Artificial, permite a las empresas transformar la gestión de gastos en un activo estratégico.
“Nuestra IA y software no solo automatiza la conciliación, sino que ofrece análisis predictivos de tendencias y gestión de facturación en tiempo real, algo que los sistemas tradicionales aún luchan por integrar”, explicó el CEO.
Esta capacidad de ofrecer análisis predictivos ha atraído a clientes institucionales de la talla de Smart Fit, Holcim, Ocesa, Viva Aerobus y la propia Bolsa Mexicana de Valores (BMV), quienes validan la robustez de la plataforma para resolver flujos financieros de alta complejidad.
La apuesta por el segmento Mid-Market y Enterprise
Con los nuevos recursos, la hoja de ruta para 2026 es clara: escala y especialización. La compañía se concentrará en fortalecer sus soluciones core en México: tarjetas de crédito corporativas, pago a proveedores (bill pay) y la infraestructura de TravelPay para la gestión de viajes de negocio.
Además, la fintech planea profundizar en sectores verticales específicos a través de alianzas estratégicas, como su programa de tarjetas co-branded con L’Oréal.
“Nuestra prioridad es capturar este volumen transaccional, consolidando a Clara como el estándar de infraestructura de pagos para las grandes empresas en México”, señaló Giacomán.
Un nuevo equipo para la siguiente fase
Para ejecutar esta visión, Clara ha reforzado su estructura de liderazgo con perfiles de amplia trayectoria. La llegada de Jorge de Lara, con décadas de experiencia liderando soluciones corporativas complejas, y la promoción de Travis Foxhall como CFO (quien fue fundamental en la optimización del capital stack de la empresa) marcan el inicio de una fase enfocada en la resiliencia operativa.
Respecto al entorno económico, la visión de la compañía es convertir la incertidumbre en una oportunidad de mercado.
En lugar de enfocarse solo en los riesgos de las tasas de interés, Clara busca ganar terreno frente a jugadores con estructuras menos eficientes.
“Queremos transformar la incertidumbre macro en una oportunidad para ganar mercado frente a jugadores con propuestas de valor menos diferenciadas”, concluyó Giacomán.
















