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Aunque algunos especialistas opinan que tener efectivo es “perder dinero”, Vanguard tiene una opinión diferente, al menos en el corto plazo y, en paralelo, como un componente esencial de una estrategia financiera sólida.

A través del reporte “A Practical Guide to Managing Your Cash”, la gestora de fondos explicó que el efectivo proporciona flexibilidad para afrontar gastos cotidianos, enfrentar imprevistos y cubrir objetivos de corto plazo. Además, proporciona un beneficio adicional, pero relevante como dar tranquilidad financiera.

Las sugerencias de Vanguard para utilizar el efectivo

El efectivo no es un activo de inversión como las acciones o bonos y, por ello, Vanguard dice que ambos elementos deben coexistir dentro de un portafolio de inversión.

“El efectivo es apropiado para los gastos de hoy”, se lee en el documento. En paralelo, los estrategas recomiendan destinar este recurso a desembolsos previstos durante el próximo año, como pagos recurrentes, emergencias y metas de corto plazo.

Ante ello, Vanguard recomienda mantener una reserva equivalente a tres meses de gastos habituales, aunque reconoce que la cifra debe ajustarse dependiendo de la estabilidad de los ingresos, la volatilidad de los gastos y la necesidad de liquidez de cada inversionista. Personas con ingresos variables o mayores riesgos de gastos inesperados podrían requerir reservas superiores.

La administradora también refiere que no toda la reserva para emergencias debe permanecer inmovilizada en efectivo.

Al detalle, expone que, para contingencias mayores, como la pérdida del empleo o gastos médicos elevados, propone mantener entre tres y seis meses de gastos esenciales en inversiones de fácil acceso, como portafolios diversificados de acciones y bonos, que permitan obtener un mayor rendimiento mientras esos recursos permanecen sin utilizarse.

Los riesgos de la concentración

Aunque defiende mantener liquidez, Vanguard advierte que concentrar un exceso de recursos en efectivo puede convertirse en un obstáculo para la acumulación de patrimonio.

Lo anterior debido a que, por efecto inflacionario, mantener los recursos en efectivo podría generar una pérdida de poder adquisitivo y un costo de oportunidad. Además, la administradora proyecta que, una inversión diversificada de 60% en acciones y 40% en bonos podría multiplicar varias veces el rendimiento obtenido por una posición equivalente mantenida únicamente en efectivo durante un horizonte de 30 años.

Por ello, recomienda revisar periódicamente la liquidez disponible para asegurarse de que cada parte del efectivo tenga un propósito específico y permanezca en instrumentos acordes con el momento en que será utilizado.