Los precios internacionales del petróleo volvieron a rebasar los u$s 100 por barril, con la mezcla mexicana de exportación en u$s 103.07 por barril, mientras que los precios del diésel aumentan a niveles históricos en medio de un conflicto más largo entre Estados Unidos e Irán.
El impacto se sintió ya en el estímulo fiscal que implementa la Secretaría de Hacienda al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que la semana pasada alcanzó 100% para este combustible.
El incremento al estímulo fiscal ocurre después de que en agosto el Gobierno Federal renovó un acuerdo voluntario con la mayoría de los empresarios gasolineros para mantener el precio del diésel topado a un máximo de MXN $27 por litro por los próximos seis meses.
En este sentido, del 12 al 18 de septiembre, Hacienda cubrirá el 100% de la cuota del IEPS, MXN $7.36 por litro, más un estímulo complementario de 15 centavos.
Esta es la primera vez que el Gobierno Federal subsidia el precio del diésel desde el fin de la pandemia en 2022.
De acuerdo con Kapital Bank, la medida contiene el golpe a la inflación y a los costos de transporte, pero presenta un “detalle incómodo”.
“El choque energético se muda a las finanzas públicas. Si los precios internacionales siguen altos, sostener el apoyo estrecha todavía más un margen fiscal ya limitado”, advierten.
Golpe multimillonario
Las reducciones fiscales al IEPS aplicado a gasolinas y diésel ya causaron un boquete fiscal en la recaudación del impuesto en el primer semestre del año.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda, en el primer semestre del año se recaudaron MXN $219,889.1 millones, un faltante de MXN $13,021 millones respecto a lo programado.
Sin embargo, con el nuevo descuento, sumado al estímulo fiscal, el impacto podría ubicarse entre MXN $25,000 y MXN $50,000 millones al mes.
Un análisis de Ramses Pech, socio de la consultora energética Caraiva y Asociados, advierte que en los últimos siete meses el precio del diésel en las terminales donde los gasolineros le compran el combustible a Pemex, pasó de un promedio de MXN $12.31 por litro, hasta MXN $21.20, lo que significó un incremento de 73%, mientras que en las terminales privadas alcanzó MXN $22.3 por litro.
Estos valores deberían ubicar el precio al público entre MXN $28 y MXN $30 por litro de diésel, por lo que para mantener el precio en el límite, el Gobierno Federal debería absorber entre MXN $1.5 y MXN $3 por litro.
El especialista añadió que el consumo diario se estima en unos 400 mil barriles, lo que puede costar entre MXN $25,000 millones y hasta MXN $50,000 millones de impuestos que Hacienda no recaudaría cada mes que las condiciones del diésel se mantengan similares.