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El Servicio de Administración Tributaria (SAT) mantiene bajo vigilancia a quienes reciben grandes cantidades de dinero en efectivo. Una normativa vigente obliga a las instituciones bancarias a reportar ciertos movimientos financieros, lo que podría derivar en revisiones fiscales y posibles auditorías a los contribuyentes.

Cuál es el límite a los depósitos en efectivo: qué monto emite la alerta

Las entidades financieras tienen la obligación de informar al SAT cuando una persona acumula más de 15 mil pesos mensuales en depósitos de efectivo, es decir, billetes y monedas ingresados directamente a cuentas bancarias.

Este reporte se genera automáticamente considerando la suma total de todos los depósitos realizados en diferentes cuentas dentro del mismo banco durante un mes.

Cómo funciona el sistema de detección automática

El mecanismo de alerta funciona de manera acumulativa: si un contribuyente deposita 8 mil pesos en una cuenta y otros 8 mil en otra cuenta del mismo banco, el sistema detecta un total de 16 mil pesos y activa el reporte correspondiente. Una vez que el SAT recibe esta información, la cruza con las declaraciones fiscales del contribuyente para identificar posibles irregularidades.

El SAT vigila los depósitos en efectivo que reciben los contribuyentes y puede iniciar revisiones por discrepancia fiscal

Cuando los montos depositados no coinciden con los ingresos reportados, la autoridad puede iniciar una revisión por discrepancia fiscal. Esto ocurre especialmente cuando una persona recibe efectivo de manera recurrente sin declarar ingresos formales ante el fisco.

¿Existe un impuesto por depositos en efectivo?

El SAT ha aclarado que no existe un gravamen por depositar efectivo. El Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE) fue eliminado hace años y no será reactivado en 2026. Lo que permanece vigente es únicamente la obligación de los bancos de reportar operaciones relevantes como parte de los mecanismos de control fiscal.

El principal riesgo para los contribuyentes es la discrepancia fiscal, que se presenta cuando los gastos, pagos con tarjetas o depósitos superan los ingresos declarados. En estos casos, el SAT puede asumir la existencia de ingresos no reportados y exigir el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR), con tasas que pueden alcanzar hasta el 35 por ciento sobre la diferencia detectada.

¿La norma aplica para las transferencias electrónicas?

Las transferencias electrónicas, como las realizadas vía SPEI, no se consideran depósitos en efectivo y no generan la alerta automática mensual. Sin embargo, estos movimientos son completamente rastreables y pueden ser revisados en caso de una auditoría por otros motivos.

De detectarse inconsistencias, la autoridad fiscal tiene facultades para iniciar procedimientos formales, imponer sanciones y exigir el pago de impuestos omitidos. Por ello, especialistas recomiendan mantener coherencia entre ingresos declarados y movimientos bancarios.