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Pese a que las apuestas a favor del peso mexicano se frenaron en la bolsa de futuros de Chicago (CME, por sus siglas en inglés), la divisa continúa mostrando respaldo por un sólido posicionamiento de inversionistas institucionales, de acuerdo con analistas; sin embargo, el panorama del mercado adelanta episodios de volatilidad, según los datos más recientes publicados.

Al cierre de la semana del 3 de julio, las posiciones netas especulativas totalizaron en 70,900 contratos netos largos no comerciales, cifra 4.4% menor comparada con el dato de la semana previa.

Durante dicho periodo, el tipo de cambio acumuló una apreciación del peso mexicano de 0.67% frente al dólar al pasar de MXN$17.60 a MXN$17.48 por unidad, de acuerdo con datos de Bloomberg.

Al detalle, los administradores de activos mantienen una posición neta larga de 32,499 contratos en futuros del peso mexicano, resultado de 77,094 posiciones largas frente a 44,595 cortas.

“Los inversionistas de largo plazo siguen favoreciendo activos denominados en pesos, respaldados por un diferencial de tasas todavía atractivo y una percepción relativamente sólida sobre los fundamentos macroeconómicos de México”, dijo Gerardo Ferreira, Trading Operations Manager en Crosspoint.

El comportamiento de los especuladores también mantiene un sesgo favorable hacia la moneda mexicana. Su posición neta larga se ubicó en 55,314 contratos, uno de los niveles más elevados de los últimos meses.

Peso mexicano con posible efecto de volatilidad

No obstante, Ferreira explicó que este grupo redujo tanto posiciones largas como cortas durante la semana, un movimiento que interpreta como una toma parcial de utilidades tras la reciente apreciación del peso y no como un cambio en la perspectiva sobre la divisa.

“Los inversionistas especulativos parecen estar ajustando exposición después del reciente desempeño favorable del peso, sin abandonar completamente su visión constructiva sobre la moneda”, dijo.

A pesar de ello, el estratega advirtió que el elevado posicionamiento alcista también incrementa la vulnerabilidad del mercado frente a eventos externos.

Entre los principales riesgos identificó una apreciación global del dólar, cambios en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal o un deterioro del apetito global por riesgo, factores que podrían detonar movimientos correctivos en el tipo de cambio.

Desde una perspectiva táctica, Ferreira consideró que el reporte no anticipa un cambio de tendencia para el peso mexicano.

“Las posiciones netas especulativas no sugiere un cambio de tendencia para el peso mexicano, sino una fase de consolidación dentro de una estructura que continúa favoreciendo a la moneda”, dijo.

Agregó que mientras los inversionistas institucionales mantengan posiciones netas largas y los flujos hacia activos mexicanos permanezcan estables, cualquier depreciación de corto plazo sería más consistente con una corrección técnica que con el inicio de un ciclo bajista sostenido.

Sin embargo, advirtió que el principal riesgo para el mercado cambiario radica en la concentración de las apuestas a favor del peso.

“Cuando las posiciones especulativas alcanzan niveles significativamente largos, la sensibilidad del mercado a eventos inesperados aumenta considerablemente”, señaló Ferreira, quien añadió que este entorno favorece una administración más prudente de la exposición cambiaria en las próximas semanas.