La demanda de seguros para motocicletas aumentó 20% entre enero y julio de 2026, frente al mismo periodo del año pasado, de acuerdo con datos de Ahorra Seguros, en un contexto marcado por el incremento de los accidentes viales relacionados con estos vehículos.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las colisiones con motocicleta pasaron de 61,900 en 2024 a 68,500 en 2025, lo que representó un aumento de 10.7%.
El crecimiento en la contratación también refleja el papel que tienen las motocicletas en las actividades económicas. Del total de personas que solicitaron una cotización de seguro durante los primeros siete meses del año, 80% señaló que utiliza la motocicleta como herramienta de trabajo, mientras que 10% la emplea principalmente como medio de transporte personal.
“La motocicleta ya es parte de la realidad cotidiana y económica de México. El reto no es dejar de utilizarla, sino generar mejores condiciones para hacerlo de manera responsable y segura”, señaló Mauricio Vázquez, quien lidera la unidad de Seguro de Autos y Motos en Ahorra Seguros.
El directivo destacó que la prevención no sólo implica una conducción responsable y el uso de equipo adecuado, sino también contar con protección financiera ante posibles accidentes.
El riesgo para los motociclistas también se refleja en las estadísticas de mortalidad vial. De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, en 2023 las personas usuarias de motocicleta representaron 17.2% de las muertes asociadas a siniestros viales en México.
Prevención y seguro, una combinación
Además del seguro, el uso de equipo de protección es uno de los elementos para reducir la gravedad de los accidentes. En junio de 2026, el Secretariado Técnico del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (STCONAPRA) destacó que el uso de cascos certificados puede disminuir hasta 72% el riesgo y la gravedad de traumatismos craneales, así como reducir hasta 39% la posibilidad de fallecimiento en caso de un accidente.
En materia de protección financiera, una póliza puede incluir cobertura de responsabilidad civil para responder por daños ocasionados a terceros, además de gastos médicos para el conductor y acompañante, asistencia vial y legal, daños materiales o robo total, dependiendo del producto contratado.
“Hablar de seguridad vial también significa hablar de preparación. Un motociclista puede tomar medidas para reducir riesgos, pero también necesita conocer qué opciones tiene para protegerse a sí mismo, a sus acompañantes y a las personas con las que comparte la vía pública”, apuntó Vázquez.
Ante una mayor oferta de seguros para motocicletas, Ahorra Seguros recomendó a los usuarios no elegir una póliza únicamente por su precio y comparar elementos como los montos de responsabilidad civil, gastos médicos, deducibles, exclusiones y servicios de asistencia.
La elección también debe considerar el uso que se le da al vehículo, ya que las necesidades de quien utiliza una motocicleta para trasladarse diariamente pueden ser distintas a las de quienes la emplean para trabajar, realizar recorridos largos o transportar mercancías.
“Una póliza adecuada no necesariamente es la más barata, sino la que responde a las necesidades reales de cada usuario. Comparar coberturas, entender sus alcances y conocer las condiciones antes de contratar permite tomar una decisión más informada”, agregó Vázquez.