Las petroleras de México y Brasil firmaron en junio un Memorándum de Entendimiento para la cooperación binacional entre Pemex y Petrobras, mismo que fue anunciado con bombo y platillo en diversas ocasiones.
El acuerdo propone que la empresa mexicana aproveche la experiencia de los brasileños en la exploración y extracción en aguas profundas, así como la implementación de técnicas de recuperación que se pueden aplicar a campos en declinación, como el histórico Cantarell, para extender la vida útil de este activo, que está en decadencia desde 2008.
Sin embargo, para Banamex, la firma del acuerdo podría tener un impacto limitado. El área de Análisis Económico del banco advierte que la firma del acuerdo entre ambas empresas no garantiza que haya un compromiso de inversión, producción o transferencia de tecnología y capacidades.
“Incluso si eventualmente se firmaran instrumentos vinculantes, la ruta seguiría expuesta a riesgos de precios, política energética y prioridades corporativas. A lo anterior se le suma el riesgo de mercado, aunque no es nuestro escenario base”, dijo el banco,
Los pronósticos del banco para el precio internacional del Brent, petróleo de referencia de Europa, se ubican por encima de 70 dólares por barril para este año, pero una caída por debajo de 60 dólares por barril podría presionar la capacidad de Petrobras para invertir y lo puede obligar a concentrar el capital de inversión en sus proyectos clave, como Presal.
“El propio plan 2026–2030 de Petrobras enfatiza resiliencia financiera, disciplina de capital y criterios más restrictivos de aprobación de proyectos en un entorno de precios más bajos, con un Brent de equilibrio de deuda neta que parte de niveles cercanos a 59 dpb en 2026 y baja hacia 48 dpb en 2030”, advierte Banamex.
Además, el acuerdo también enfrenta un riesgo político ante la posibilidad de un cambio de gobierno que podría modificar la estrategia internacional de Petrobras, acelerar o frenar su expansión fuera de Brasil y alterar el apetito por compromisos de largo plazo en México.
Incertidumbre de éxito
El banco dice que el acuerdo es positivo, pero por le momento no cambia las perspectivas del sector petrolero mexicano.
El valor del memorándum, dice Banamex, consiste en abrir opciones para que Pemex tenga acceso a tecnología y experiencia que no ha desarrollado a escala suficiente.
Por su parte, Petrobras obtiene acceso temprano a oportunidades en aguas profundas, campos maduros, gas y petroquímica sin comprometer capital.
“El acuerdo podría convertirse en un mecanismo para compartir riesgos y acelerar proyectos, abre una oportunidad relevante especialmente para Pemex dada la magnitud de su brecha tecnológica y operativa, pero mientras no existan contratos vinculantes, presupuesto y un calendario de ejecución, su impacto será marginal”, concluye.