La Copa Mundial de la FIFA 2026 comenzó a impulsar el consumo en las ciudades sede incluso antes del arranque de los partidos, de acuerdo con datos de Visa, que reportó un incremento en el gasto de sus tarjetahabientes en destinos como Los Ángeles, Ciudad de México y Toronto durante la semana inaugural del torneo.
Como Socio Oficial de Tecnología de Pagos de la FIFA, la compañía señaló que los grandes eventos deportivos generan un efecto económico que trasciende los estadios al favorecer la actividad comercial, las pequeñas empresas y el turismo en las comunidades anfitrionas.
En Los Ángeles, Visa identificó un “efecto halo” previo al partido inaugural, con un aumento general de 16.5% en el gasto de los tarjetahabientes dentro de la ciudad sede.
En la Ciudad de México, el comportamiento del consumo reflejó el recorrido de los aficionados durante el día del partido. El gasto transfronterizo de los tarjetahabientes internacionales se concentró principalmente en viajes, como boletos de avión y hospedaje.
Además, dentro del estadio, 64% de las compras realizadas por visitantes internacionales correspondió a productos de retail, lo que mostró que el gasto no solo se dirigió a servicios turísticos, sino también al consumo de mercancías.
Aficionados impulsaron entretenimiento y negocios locales
Toronto también registró un aumento en el gasto previo al partido. Visa informó que los aficionados llegaron con anticipación, lo que impulsó un crecimiento de 73.6% en el consumo relacionado con entretenimiento, favorecido por las actividades y experiencias organizadas para los seguidores en distintos puntos de la ciudad.
La empresa indicó que los resultados de la primera semana del Mundial muestran cómo este tipo de eventos se convierten en motores temporales de actividad económica para los negocios locales y fortalecen la conexión entre turismo, comercio y comunidades.
Añadió que la información confirma que los grandes eventos deportivos funcionan como catalizadores del crecimiento económico local y contribuyen a fortalecer la resiliencia de las pequeñas empresas, además de impulsar la interacción entre visitantes y economías anfitrionas.