La economía mexicana no logra mantenerse de manera constante en la zona de expansión, pues el Índice General de Actividad Económica (IGAE) se contrajo de nueva cuenta durante mayo.
De acuerdo con datos del Inegi, en el quinto mes de este año la actividad económica tuvo una contracción de 0.3% mensual, después de las expansiones de abril (+1.4%) y marzo (+0.6). Sin embargo, en términos anuales, el indicador aumentó 2%.
Los factores que afectaron el desarrollo económico del país fueron el sector industrial y agropecuario.
Banamex señala que la producción industrial mostró una disminución de 0.8% mensual, después de que en abril se había expandido 2.1%.
Al interior de la industria mexicana, la construcción fue la que tuvo la mayor caída (-3.7%) seguida del sector de electricidad, agua y gas (-0.5%), minería y manufacturas, que en ambos casos mostraron una baja de 0.1% mensual.
A esto se sumó la caída de la actividad del sector agropecuario. El IGAE reflejó una baja de 0.5% mensual en el sector primario, que contrastó de nueva cuenta con un alza de 2.8% en abril.
Sector terciario se salva de la disminución
El sector de consumo y servicios fue el único que se mantuvo ligeramente por encima de la contracción, al avanzar 0.2% mensual.
El sector terciario representa aproximadamente dos terceras partes de la actividad económica del país, y dentro del ramo destacaron los aumentos de las actividades gubernamentales (+1.8%), a lo que se sumó un alza de 0.7% en los servicios de esparcimiento y el comercio al por menor se expandió 0.6%.
En sentido contrario, el Inegi registró disminuciones importantes en los servicios de apoyo a los negocios (-2.1%), así como una caída de 1.8% en los servicios profesionales, a lo que se sumó una baja de 1% en información de medios masivos y de 0.4% en educación
Sin cambios en el panorama
Banamex mantuvo su pronóstico de crecimiento de la economía para el resto del año en 1.3%, un dato que está por encima del consenso de la encuesta de Citi, que ubica el pronóstico en 1.1%.
Banamex pronostica una ligera tendencia al alza de la actividad productiva para el segundo semestre del año, a partir del incremento del gasto público, la transición de la política monetaria de restrictiva a neutral, así como una moderación del entorno de incertidumbre respecto a lo observado en 2025, que incentive una estabilización de la inversión privada, continúe el impulso de las exportaciones de México. A esto se suma la estabilización de la actividad petrolera, y una mayor creación de empleos formales y en los ingresos por remesas.
“No obstante, el crecimiento de la actividad se mantendría modesto, y acumularía tres años consecutivos de crecimiento por debajo de su promedio de 2000-2018 de 1.9%”, señaló el banco.