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Una de las dudas más frecuentes entre los mexicanos cuando un pensionado fallece es qué sucede con su pensión del IMSS. Muchas familias asumen que este ingreso mensual puede heredarse como cualquier otro bien patrimonial, pero la realidad es distinta.
El Instituto Mexicano del Seguro Social dejó claro que la pensión no forma parte de una herencia tradicional y que existen reglas muy específicas sobre quiénes pueden continuar recibiendo un apoyo económico tras la muerte del pensionado.
La confusión es comprensible: durante años, el pensionado recibió ese dinero y su familia depende de él. Sin embargo, la ley establece que la pensión es un derecho social personal e intransferible, no un bien que pueda dejarse en testamento.
Lo que sí existe es la figura de la “pensión derivada”, un beneficio que protege únicamente a ciertos familiares directos que cumplan con requisitos legales específicos.
El cónyuge o pareja tiene prioridad: así funciona la pensión por viudez
Cuando un pensionado del IMSS fallece, la primera persona con derecho a recibir una pensión derivada es el cónyuge sobreviviente, ya sea esposa o esposo. Para acceder a este beneficio, conocido como pensión por viudez, es necesario acreditar el vínculo matrimonial legal con la persona fallecida mediante el acta de matrimonio correspondiente.
El monto que recibe el viudo o viuda no es el cien por ciento de la pensión original del fallecido, sino un porcentaje establecido por la ley. Aun así, representa un apoyo económico fundamental para quienes dependían del ingreso del pensionado.
Los hijos menores y con discapacidad: quiénes califican para la pensión por orfandad
El segundo grupo con derecho a recibir una pensión derivada son los hijos del pensionado fallecido. El IMSS otorga la llamada pensión por orfandad a los menores de 16 años de manera automática, siempre que se realicen los trámites correspondientes y se presenten los documentos que acrediten la filiación.
Este beneficio puede extenderse hasta los 25 años si el hijo continúa estudiando en instituciones educativas reconocidas y no cuenta con un empleo formal. Para mantener este derecho, es necesario presentar constancias escolares periódicas que comprueben la condición de estudiante activo.
Existe un tercer supuesto importante: los hijos con una incapacidad permanente que les impida mantenerse por sí mismos pueden recibir la pensión por orfandad sin límite de edad. En estos casos, se debe acreditar la discapacidad mediante dictámenes médicos oficiales que confirmen la imposibilidad de generar ingresos propios.
Los padres del pensionado: el último recurso legal para reclamar el beneficio
En situaciones donde no exista cónyuge, pareja en concubinato ni hijos con derecho a pensión, el IMSS puede otorgar un beneficio a los padres del pensionado fallecido. Esta figura se conoce como pensión por ascendencia y tiene requisitos muy específicos que deben cumplirse rigurosamente.
El principal requisito es demostrar que los padres dependían económicamente del pensionado antes de su fallecimiento. Esta dependencia económica debe comprobarse de manera formal mediante documentos, recibos, transferencias bancarias u otros medios que evidencien que el pensionado era el principal sostén de sus padres. No basta con la convivencia o el apoyo ocasional.