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El gasto total en pensiones pasó de alrededor de MXN$ 2.3 billones en 2026 a MXN $2.48 billones en 2027, con lo que su peso dentro de la economía aumentará de 6% a 6.3% del PIB, de acuerdo con los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) 2027, que emite la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Del monto previsto para el próximo año, más de MXN $1.8 billones corresponderán a pensiones contributivas, equivalentes a 4.7% del PIB, mientras que 640,291 millones se destinarán a pensiones no contributivas, que representarán 1.6% de la economía.

Las pensiones contributivas corresponden a las obligaciones generadas por trabajadores que realizaron aportaciones durante su vida laboral, principalmente bajo los esquemas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Este componente tendrá un incremento real de 4.6% respecto a los MXN$ 1,704,200 millones aprobados para 2026, de acuerdo con las estimaciones de Hacienda.

En las pensiones no contributivas, el mayor presupuesto será para la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, con MXN $543,498.4 millones previstos para 2027.

A este programa se sumarán MXN $59,356.3 millones para la Pensión Mujeres Bienestar y 37,436.3 millones para la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad.

En conjunto, estos tres programas concentrarán los MXN$ 640,291 millones considerados dentro del presupuesto para pensiones no contributivas.

Hacienda mantiene las pensiones entre sus prioridades

Durante su comparecencia ante el Congreso de la Unión, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, destacó que el gasto público mantendrá como prioridad los programas sociales y el bienestar de la población.

“El gasto público mantendrá como prioridad el bienestar de la población y la inversión en el futuro del país. Respecto a 2026, aumentarán los recursos para educación, ciencia, salud y seguridad, y todos los Programas para el Bienestar”, señaló el funcionario.

El gasto pensionario ha ganado peso dentro de la economía en los últimos años. En 2018 representaba 3.4% del PIB, mientras que para 2027 llegará a 6.3%.

Este comportamiento responde tanto a las obligaciones acumuladas de los sistemas contributivos como a la expansión de los programas dirigidos a personas que no cuentan con una pensión derivada de sus cotizaciones.

Pemex y CFE tienen un tratamiento presupuestario distinto

Dentro de esta composición, Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tienen un tratamiento presupuestario particular, por lo que sus obligaciones no aparecen desagregadas dentro de los MXN$ 2.48 billones identificados por Hacienda para 2027.

Los CGPE contemplan MXN$ 81,100 millones en transferencias para Pemex y MXN$ 90,400 millones para CFE, además de techos de gasto en servicios personales por MXN$ 118,600 millones y MXN$ 94,000 millones, respectivamente.

Estos recursos atienden distintas necesidades financieras y operativas de ambas empresas, por lo que el documento no permite identificar qué proporción está vinculada directamente con sus obligaciones pensionarias.

El impacto específico de estos pasivos se puede observar con mayor detalle en los reportes financieros de cada empresa productiva del Estado, donde se presenta la evolución de sus compromisos laborales y pensionarios.

El gasto contributivo seguirá creciendo

Las proyecciones de Hacienda apuntan a que la presión sobre las finanzas públicas continuará durante los próximos años.

De acuerdo con los CGPE 2027, el gasto en pensiones contributivas llegará a representar 5.1% del PIB en 2032, frente al 4.7% previsto para 2027.

La trayectoria refleja el avance de las obligaciones pensionarias en un país cuya población envejece, por lo que estos recursos seguirán ocupando una parte relevante del presupuesto federal en los siguientes años.