Las empresas que tienen operaciones en el país están con la capa caída y el ánimo por los suelos. De acuerdo con S&P Global Market Intelligence, la confianza empresarial está en su peor momento desde 2020, año en que inició el confinamiento por el Covid-19.
El estudio de S&P Global Market Intelligence confirma la tendencia reflejada por la Encuestas sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado del Banco de México, donde de los 43 encuestados, solo 2% consideró que es un buen momento para invertir en el país.
Y no es para menos, durante el primer trimestre de este año, el Producto Interno Bruto registró una caída de 0.8% trimestral, causado por bajas generalizadas en las tres grandes áreas de la economía.
Factores del pesimismo
S&P Global Market Intelligence señala que las empresas están presionadas por cuatro grandes problemas.
El primero de ellos es que enfrentan costos muy altos, lo que asfixia sus ganancias. La consultora señala que el precio de los insumos principales como el combustible, el transporte y las materias primas subieron a su segundo ritmo más rápido desde que iniciaron el estudio en 2011.
“Sin embargo, la debilidad de la demanda impidió a las empresas repasar estos costos a los clientes, generando una presión sin precedentes sobre sus márgenes de ganancia que amenaza su sostenibilidad”, advierte la consultora.
Las empresas mexicanas enfrentan además inseguridad en carreteras y retrasos, lo que causó que el desempeño de los proveedores empeorara durante el primer trimestre de este año.
En este sentido, las empresas señalan que los retrasos en las entregas fueron consecuencia de la inseguridad en las carreteras del país, a lo que se suman los problemas en el transporte marítimo y una reducción en la disponibilidad de los insumos básicos.
Por otra parte, las exportaciones muestran un menor ritmo, debido a los menores pedidos de Estados Unidos, a causa de la política arancelaria de Donald Trump, a lo que se suma una disminución de pedidos en Alemania y Japón, afectados por la Guerra de Medio Oriente.
“Ante la falta de demanda, las empresas recortaron personal, poniendo a trabajadores permanentes en pausas técnicas y despidiendo a temporales”, señaló S&P Global Market Intelligence.
Finalmente, el Índice PMI elaborado por la empresa cayó en abril a 47.7 puntos, desde 48.9 unidades, lo que significó el octavo mes en terreno negativo, lo que refleja un deterioro más agudo en la salud del sector.
“Estos hallazgos subrayan los crecientes desafíos que enfrenta la industria en México y encienden las alarmas sobre una recesión más profunda en el sector”, advierte S&P.