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Existe una leyenda urbana sobre una supuesta máquina para fotografiar eventos del pasado. Durante la década de los setenta, el padre, músico, filósofo y teólogo italiano Pellegrino Ernetti dijo haber inventado, junto con un grupo de renombrados científicos, una máquina del tiempo que supuestamente permitía ver y escuchar eventos históricos.

De acuerdo al libro de 2002 ‘Le Nouveau Mystère du Vatican' (El nuevo misterio del Vaticano) de un sacerdote llamado François Brune, la máquina fue desarrollada en 1940 y estuvo unos 20 años resguardada en secreto.

La misteriosa máquina se conoce como Cronovisor y se necesitaron 13 años para su construcción. El dispositivo podía capturar escenas de la vida de Jesús, además de la historia de Roma. Funcionaba como un telescopio, pero, en vez de mostrar cosas distantes, podía enfocar imágenes y sonidos específicos del pasado. "Pudimos contemplar el pasado vivo", afirmó Ernetti en aquella época.

Para qué se construyó la máquina Cronovisor

Originalmente, la supuesta creación del Cronovisor se conoció tras una entrevista que el sacerdote Ernetti le dio a la revista Tempus en 1972. "La máquina más maravillosa que he hecho en mi vida es el resultado de 13 años de trabajo con algunos de los mejores científicos de Italia, Francia y Alemania. Es un instrumento complejo, compuesto por una serie de discos, cables y otros objetos que no puedo explicar. Y luego está el ojo", señaló.

La máquina habría sido utilizada para ver eventos del pasado cercano y lejano.

La primera entrevista donde se dio a conocer la existencia de la misteriosa máquina. Fuente: Archivo.

Por qué el Vaticano escondió la máquina

Ernetti explicó que el Vaticano tenía pruebas reales de la existencia de Jesucristo, ya que gracias a su máquina se fotografiaron varios momentos de su vida, incluso en su crucifixión. El inventor también afirmó tener imagenes discurso de Marco Tulio Cicerón ante el senado romano en el año 63 A.C., la fundación del Imperio Romano y la destrucción de Sodoma y Gomorra.

Ernetti incluso le proporcionó al periódico para que le creyeran una foto de Jesucristo y la última cena, además de otra imagen en la que se podía ver cómo era el Cronovisor. El cura francés llegó a afirmar que el Cronovisor continúa actualmente bajo custodia en una cámara blindada del Vaticano.

La supuesta imagen de Jesús, tomada con el Cronovisor. Fuente: Archivo

¿Cómo funcionaba el Cronovisor?

En teoría, la energía espiritual de las almas podía transformarse en ondas de radio y esto ocurriría por una especie de osmosis. De ser esto así, las ondas se descomponen en armónicos cada vez más pequeños hasta alcanzar el nivel atómico, incluso el subatómico. El aparato de Ernetti supuestamente podría captar estos fenómenos.

Así, el Cronovisor podía captar momentos de vidas pasadas y no de un estado espiritual presente en otra dimensión.

Su idea se basaba en la teoría de que los seres vivos emiten unas ondas únicas e intransferibles, lo mismo que sucede con la marca genética o las huellas digitales de los dedos. Las ondas no desaparecerían con el tiempo, ni siquiera con la muerte, solo se fragmentarían y permanecerían grabadas en el éter espacial.

La Iglesia Católica negó la existencia del Cronovisor y expresó que la construcción de una máquina que pudiera mostrar el pasado violaría todas las leyes conocidas.