El calendario astronómico de marzo de 2026 reserva un evento visual notable: el próximo 14 de marzo, Mercurio y Marte protagonizan una conjunción planetaria.
Según la Agencia Espacial Europea (ESA), este fenómeno ocurre cuando dos objetos celestes comparten la misma ascensión recta, el equivalente a la longitud terrestre proyectada en la esfera celeste.
Se trata, en realidad, de una ilusión óptica. Los cuerpos se encuentran a millones de kilómetros de distancia entre sí, pero desde la perspectiva terrestre parecen habitar la misma parcela del cielo nocturno, lo que genera un espectáculo visual único para observadores y astrónomos aficionados.
Cuándo se podrá ver exactamente la conjunción de Mercurio y Marte
La conjunción oficial está fijada a las 06:44 GMT del 14 de marzo, aunque el momento de máxima aproximación entre ambos planetas ocurre el 15 de marzo a las 19:09 GMT. El portal especializado EarthSky advierte que no debe confundirse una conjunción con un “acercamiento cercano”, término reservado para el punto de menor separación angular independientemente de la longitud eclíptica.
Durante el encuentro, Mercurio presenta una magnitud de 2.5, mientras que Marte exhibe mayor luminosidad con una magnitud de 1.1. Esta diferencia de brillo es clave para identificar ambos planetas, que se ubican a baja altura sobre el horizonte oriental poco antes del amanecer.
Cómo observar la conjunción desde México
Según las proyecciones de Stellarium Labs, la observación desde México y el resto del hemisferio norte resulta particularmente compleja: el planeta rojo emerge casi simultáneamente con el Sol, quedando oculto por el resplandor matutino. El margen de observación es mínimo en comparación con el hemisferio sur, donde Marte sale con mayor antelación y alcanza una posición más alta en el cielo.
Para quienes deseen intentarlo, la Royal Astronomical Society recomienda:
- buscar un sitio con el horizonte este completamente despejado de edificios, árboles o montañas
- realizar la observación escasos minutos antes del orto solar
- utilizar binoculares o telescopios de corto alcance debido a la baja magnitud de Mercurio y la proximidad del resplandor del Sol.
A pesar de las dificultades técnicas, el evento tiene valor científico. Tal como señala la documentación del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, la importancia de estas conjunciones radica en la precisión con la que permiten predecir los movimientos de los cuerpos en el sistema solar, además de ofrecer una oportunidad para comprender la profundidad del espacio desde una perspectiva bidimensional.