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Estudiar en el extranjero fue el primer paso para cambiar de país, pero no el único. La experiencia de un contador mexicano en Londres refleja cómo muchos profesionales encuentran en Europa nuevas oportunidades laborales y un estilo de vida diferente, aunque el proceso de adaptación también presenta desafíos.

Cada vez más mexicanos eligen Europa como destino para estudiar, trabajar o desarrollar su carrera profesional. A diferencia de la migración hacia Estados Unidos, este fenómeno suele estar protagonizado por personas con formación universitaria que buscan ampliar sus oportunidades laborales, académicas o personales.

Entre esas historias está la de Raúl Hernández, un contador originario de Jalisco, quien decidió mudarse a Londres para realizar un posgrado y, tras regresar temporalmente a México, optó por instalarse de manera definitiva en el Reino Unido al considerar que allí encontraba una mejor calidad de vida.

Raúl Hernández: por qué decidió volver a Londres después de regresar a México

Raúl Hernández llegó a Londres en 2023 para cursar un posgrado en Contabilidad. Antes había trabajado durante un tiempo en Guadalajara, pero quería vivir la experiencia de estudiar en otro país y aprovechar las oportunidades que ofrecía la capital británica.

Una vez finalizada la maestría, regresó a México durante aproximadamente cinco meses. Sin embargo, con el paso de las semanas sintió que ya no se adaptaba al estilo de vida que había dejado atrás, por lo que inició el trámite para obtener una visa de trabajador calificado y volver al Reino Unido.

En una entrevista con CNN, Hernández explicó que su decisión estuvo relacionada tanto con las posibilidades profesionales como con el equilibrio que encontró entre el trabajo y su vida personal.

“Mi vida cambió muchísimo para bien. Los meses que regresé a Guadalajara sentía que me faltaba esa tranquilidad”, recordó al explicar por qué decidió instalarse nuevamente en Londres.

(Representación creada con IA)ChatGPT

Cada vez más mexicanos viven en Europa

El caso de Hernández forma parte de una tendencia que ha crecido durante la última década. De acuerdo con datos del Instituto de Mexicanos en el Exterior, dependiente de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la comunidad mexicana residente en Europa pasó de superar las 106.000 personas en 2015 a más de 187.000 en 2024.

Dentro del continente europeo, España concentra la mayor cantidad de mexicanos, seguida por Alemania, Reino Unido, Francia y Países Bajos.

Especialistas consultados por CNN señalan que este flujo migratorio tiene características distintas a otros procesos migratorios mexicanos, ya que suele estar integrado por personas con estudios superiores, dominio de otros idiomas o proyectos académicos y empresariales.

Qué buscan los mexicanos que emigran a Europa

El investigador Javier Urbano, profesor del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, explicó a CNN que muchas de estas personas migran para diversificar sus oportunidades profesionales o educativas.

Según el especialista, entre los perfiles más frecuentes se encuentran:

  • Profesionales que buscan desarrollar su carrera en mercados internacionales.
  • Estudiantes que viajan para realizar posgrados o especializaciones.
  • Personas con ciudadanía europea o posibilidades de obtenerla por antecedentes familiares.

Una mejor calidad de vida, pero también nuevos desafíos

Hernández afirma que uno de los mayores cambios fue poder equilibrar el trabajo con su vida personal. Además de desarrollar su carrera profesional, asegura que puede dedicar tiempo a sus hobbies, viajar para visitar a su familia en México y disfrutar de actividades cotidianas que valora especialmente.

Al mismo tiempo, reconoce que el proceso de adaptación no siempre resulta sencillo. En sus primeros meses en Londres le costó integrarse y encontró apoyo principalmente entre otros estudiantes y migrantes latinoamericanos.

Experiencias similares también fueron compartidas por otros mexicanos entrevistados por CNN, quienes señalaron que, aunque valoran las oportunidades laborales y educativas que encontraron en Europa, también han enfrentado dificultades relacionadas con la adaptación cultural, la distancia con sus familias y, en algunos casos, situaciones de discriminación o de sentirse extranjeros en su nuevo entorno.