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La organización internacional Oxfam México lanzó un informe que propone gravar el transporte de lujo con un potencial recaudatorio de entre 30,497 y 234,774 millones de pesos anuales.

El documento, titulado “Que el lujo pague su boleto”, señala que el 1% de la población en México es responsable del 23% de las emisiones contaminantes en todo el país, mientras que el marco fiscal actual está diseñado para subsidiar, mediante recursos en infraestructura pública, el uso de jets y yates privados. En otras palabras: los más ricos contaminan más y pagan menos.

México, segundo país con más aviones privados en el mundo, y casi no pagan impuestos

Se estima que existen en México 1,847 aviones privados, 1,796 yates de lujo y 417,740 autos de alta gama. La aviación privada alcanzó al menos 15.6 megatoneladas de CO2 en 2023, con un promedio de 3.6 toneladas por vuelo, y sus emisiones aumentaron 46% entre 2019 y 2023.

Los jets privados son entre cinco y catorce veces más contaminantes por pasajero que los vuelos comerciales y 50 veces más que los trenes.

A pesar de ello, las tarifas aeroportuarias se cobran por tonelada y por tiempo de uso o pasajero, sin considerar el costo ambiental real de cada vuelo.

Jets privados, yates de lujo y autos de alta gama en un puerto exclusivo: Oxfam México propone nuevos impuestos al transporte de lujo para reducir emisiones de CO2 y combatir la desigualdad fiscal en México.Fuente: ShutterstockShutterstock

Los yates de lujo atracan en México casi gratis: cobran 20 pesos cuando en EE.UU. cobran hasta 240 dólares

La brecha entre lo que pagan los superricos en México y lo que pagan en el resto del mundo es escandalosa. La tarifa de puerto para un yate de recreo en Los Cabos es de apenas 64.16 pesos al día; en la marina de Cozumel, el atraque cuesta 20 pesos por pie de largo de la embarcación, mientras que en lugares como Los Ángeles o Florida la tarifa es de 120 a 240 dólares por pie.

Un yate privado puede emitir alrededor de 7,020 toneladas de CO2 al año, aproximadamente 1,400 veces más que la huella de carbono per cápita mundial. Oxfam propone alinear esas tarifas a los estándares internacionales, al menos en los puertos de mayor turismo de lujo.

Tres caminos para hacer que el lujo pague: desde reformar el ISAN hasta crear un nuevo impuesto al estilo canadiense

Las propuestas de Oxfam incluyen reformar el Impuesto sobre Automóviles Nuevos (ISAN) para ampliar su alcance a vehículos aéreos y marítimos; incrementar los derechos que se cobran a aeronaves privadas por el uso de infraestructura aeroportuaria, así como los derechos portuarios y tarifas de atraque para yates y embarcaciones de lujo; y crear un nuevo Impuesto sobre Artículos Selectos de Lujo inspirado en el modelo canadiense.

A esto se suma una propuesta de Ley General de Tenencia, ya que actualmente 24 entidades la han derogado o permiten exentarla al 100%, y su recaudación ha caído 43.7% en una década pese a que el parque vehicular creció 118% desde 2007.

Para Diego Merla, coordinador de justicia fiscal de Oxfam México, esto refleja las “injusticias fiscales vigentes en el país” y las grandes oportunidades para hacer la recaudación “más justa, más verde” y fortalecer los ingresos públicos.