Se encendió una alerta global ante la posible intensificación del fenómeno El Niño entre junio y agosto de 2026. De acuerdo con las proyecciones, el evento podría provocar sequía extrema y lluvias torrenciales, motivo por el cual en redes sociales empezó a llamarse “Niño Godzilla”.
Aunque este término no forma parte de la clasificación oficial de organismos como la Comisión Nacional del Agua (Conagua), fue utilizado por el científico de la NASA Bill Patzert para describir episodios extremos en los que el océano Pacífico ecuatorial registra temperaturas superiores respecto al promedio histórico.
En el caso de México, no afectará de la misma manera a nivel nacional. Por el contrario, podría provocar escenarios completamente distintos entre el norte y el sur del país.
Zonas afectadas de México por la llegada de El Niño
Las entidades del sur serían las más expuestas al incremento de lluvias. Estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero podrían enfrentar un aumento considerable de humedad, elevando el riesgo de:
- Inundaciones súbitas en áreas urbanas y rurales
- Crecimiento y desbordamiento de ríos
- Deslizamientos de tierra en regiones montañosas con daños a carreteras e infraestructura
Mientras tanto, entidades como Coahuila, Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas podrían resentir una disminución importante en las precipitaciones, agravando la sequía que ya afecta a varias zonas del norte.
Entre las posibles consecuencias destacan:
- Descenso en niveles de presas y reservas de agua
- Inconvenientes en el sector agrícola y ganadero por falta de agua
- Incremento del riesgo de incendios forestales debido a las altas temperaturas y la aridez
Algunos escenarios climáticos prevén que estas condiciones secas podrían extenderse incluso hasta 2027 en ciertas regiones.
Alerta extrema por intensa temporada de huracanes
Un episodio fuerte de El Niño suele modificar la actividad ciclónica en el océano Pacífico. Por ello, estados como Jalisco, Sinaloa y Baja California Sur podrían enfrentar una temporada de huracanes más activa y con sistemas de mayor fuerza.
Esto implicaría:
- Vientos más intensos
- Mayor riesgo de marejadas ciclónicas
- Posibles afectaciones en zonas costeras y actividades marítimas
Recomendaciones del SMN
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Conagua mantienen vigilancia constante sobre el comportamiento de las temperaturas oceánicas y la evolución del fenómeno.
Las autoridades recomiendan consultar únicamente información proveniente de fuentes oficiales y evitar rumores o versiones alarmistas que circulan en redes sociales.
Cabe destacar que actualmente prevalece una fase neutral del ENOS. Los especialistas señalan que todavía existe tiempo para implementar medidas preventivas, como fortalecer la infraestructura hidráulica, mejorar los planes de protección civil y preparar estrategias para enfrentar posibles impactos en el campo y el suministro de agua.