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La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) puso fin a una controversia judicial que mantenía en vilo a miles de profesionistas en México.
El Máximo Tribunal determinó que la cédula profesional electrónica es completamente válida sin necesidad de incluir fotografía ni firma, elementos que tradicionalmente se consideraban indispensables en este tipo de documentos.
Esta resolución surge tras meses de debate entre dos tribunales colegiados que sostenían criterios opuestos sobre la validez del Reglamento de la Ley Reglamentaria del Artículo 5º Constitucional.

Por qué la cédula profesional ya no requiere foto ni firma
La SCJN fue contundente estableciendo que la cédula profesional tiene una función específica: acreditar que una persona está legalmente autorizada para ejercer su profesión. A diferencia de una credencial de elector o un pasaporte, este documento no está diseñado para servir como identificación oficial de uso general.
Bajo esta lógica, determinó que elementos como la fotografía y la firma no son esenciales para cumplir con el propósito principal. Lo verdaderamente relevante es que el documento certifique la habilitación profesional de su titular, función que puede cumplirse perfectamente en formato electrónico mediante otros mecanismos de autenticación y validación.
Qué resolvió exactamente la Suprema Corte sobre el reglamento
El núcleo de la disputa giraba en torno al artículo 32 del reglamento mencionado y si este respetaba los principios de reserva de ley y subordinación jerárquica. Dos tribunales colegiados habían llegado a conclusiones opuestas, generando incertidumbre jurídica para profesionistas en la Ciudad de México.
La SCJN resolvió que el reglamento es válido porque la ley matriz establece que la cédula funciona como una patente para ejercer, pero no especifica con detalle sus características técnicas. Por lo tanto, el reglamento está facultado para definir aspectos operativos como su emisión en formato electrónico, siempre que no contradiga el espíritu de la ley.
Así, el Máximo Tribunal confirmó que la Dirección General de Profesiones tiene autoridad para emitir cédulas profesionales electrónicas conforme a estándares técnicos modernos, sin que esto represente una invasión de competencias ni una violación al marco legal existente.

Cuál es el alcance y validez de la cédula profesional electrónica
Con esta interpretación, la SCJN brinda certeza jurídica a los profesionistas en México. La cédula profesional electrónica es ahora un documento plenamente reconocido y suficiente para acreditar la habilitación profesional ante autoridades y particulares.
Esto significa que los profesionistas pueden ejercer sus actividades presentando su cédula en formato digital sin preocuparse por la ausencia de fotografía o firma. El documento mantiene toda su validez legal y cumple con los requisitos establecidos por la normativa vigente.
La resolución también elimina cualquier ambigüedad sobre si las versiones electrónicas tienen menor valor que las físicas tradicionales. Ambos formatos son igualmente válidos, siempre que cumplan con los estándares técnicos establecidos por la autoridad competente.
Qué cambia para los profesionistas con esta nueva resolución
Para miles de profesionistas en México, esta decisión representa un avance hacia la simplificación administrativa y la modernización de trámites. Ya no será necesario acudir a realizar trámites presenciales para obtener documentos físicos con foto y firma cuando la versión electrónica es suficiente.
La resolución también sienta un precedente importante para otros documentos oficiales que podrían transitar hacia formatos digitales más ágiles. Demuestra que la validez jurídica no depende necesariamente de elementos tradicionales como firmas autógrafas o fotografías impresas, sino de la capacidad del documento para cumplir su función específica.
Este cambio se alinea con las tendencias globales de digitalización gubernamental y facilitación de trámites, permitiendo que los profesionistas accedan a sus documentos de manera más rápida y eficiente, sin sacrificar la seguridad jurídica ni la validez de sus credenciales.















