

En esta noticia
China volvió a exhibir uno de los símbolos más poderosos de su creciente capacidad militar. El portaaviones Fujian, considerado el buque de guerra más avanzado desarrollado por el país asiático, regresó a su base tras completar una nueva fase de maniobras en alta mar.
La embarcación representa un salto tecnológico para la Armada de China gracias a sus sistemas de lanzamiento de última generación, su enorme capacidad aérea y un diseño desarrollado íntegramente por la industria nacional. Su puesta a punto forma parte de una estrategia más amplia con la que Pekín busca ampliar su influencia naval en el Océano Pacífico.
El Fujian completó nuevas pruebas y avanza hacia su plena capacidad operativa
Tras varias semanas de ejercicios en aguas del Pacífico, el portaaviones Fujian regresó a puerto luego de realizar pruebas consideradas clave para su entrada en servicio operativo.
Durante las maniobras, el buque trabajó junto a distintas aeronaves y sistemas no tripulados, poniendo a prueba la coordinación entre los distintos componentes de su grupo de combate. Las autoridades militares chinas buscan acelerar el entrenamiento de la tripulación y validar todos los sistemas antes de que el navío alcance su capacidad plena.
Los especialistas consideran que estas operaciones son fundamentales para que el portaaviones pueda desempeñar misiones de larga distancia y mantener despliegues sostenidos en aguas internacionales.
Catapultas electromagnéticas y capacidad para 70 aeronaves: las claves del gigante naval chino
Con unas 85.000 toneladas de desplazamiento y más de 300 metros de longitud, el Fujian es el mayor portaaviones construido por China hasta la fecha.
Su principal característica es la incorporación de catapultas electromagnéticas (EMALS), una tecnología utilizada por las marinas más avanzadas del mundo. Este sistema permite lanzar aviones más pesados, con mayor carga de combustible y armamento, aumentando significativamente el alcance y la eficacia de las operaciones aéreas.
Además, el buque puede transportar cerca de 70 aeronaves entre cazas, helicópteros, aviones de alerta temprana, unidades de guerra electrónica y drones, convirtiéndose en una plataforma de combate mucho más versátil que las generaciones anteriores de portaaviones chinos.

China acelera su expansión naval y desafía el dominio marítimo de Estados Unidos
Más allá de sus capacidades técnicas, el Fujian tiene un fuerte valor estratégico. Su incorporación fortalece la presencia militar china en el Indo-Pacífico y refuerza la ambición de Pekín de competir con las principales potencias navales del mundo.
Analistas internacionales sostienen que este tipo de embarcaciones permite a China proyectar poder a mayores distancias y mejorar su capacidad de respuesta en escenarios sensibles como el estrecho de Taiwán.
Las previsiones de organismos de defensa occidentales indican que la flota china continuará creciendo durante la próxima década, con nuevos portaaviones y buques de apoyo que podrían transformar el equilibrio militar de la región.















