En esta noticia

Costó 11 mil millones de dólares, tardó 16 años en construirse y prometía transformar la movilidad de Nueva York. Pero en la actualidad, la Grand Central Madison opera con una fracción de los pasajeros que se esperaban.

Costó 11,000 millones de dólares y tardó 16 años en abrirse: la historia del Grand Central Madison.Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA)

Una obra récord bajo tierra

La Grand Central Madison fue construida como parte del proyecto East Side Access, una de las obras públicas más ambiciosas en la historia de Estados Unidos.

Ubicada debajo de la icónica Grand Central Terminal, ocupa 32 mil metros cuadrados y se extiende por 14 niveles subterráneos, algunos a más de 55 metros de profundidad, el equivalente a 15 pisos bajo tierra.

El proyecto incluyó la excavación de túneles de 13 kilómetros bajo el East River, escaleras mecánicas de 60 metros y ascensores de alta velocidad.

El costo total fue de 11,100 millones de dólares, lo que la convierte, según el New York Times y la Administración Federal de Tránsito, en la estación de tren más cara del mundo.

16 años de retrasos y un presupuesto que se triplicó

Las obras comenzaron en 2006 con una fecha de entrega prevista para 2013. No abrió hasta enero de 2023.

La estación se extiende por 14 niveles subterráneos, el equivalente a 15 pisos bajo tierra.Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA)

En el camino se acumularon retrasos, cambios de ingeniería y disputas legales con contratistas. También influyeron la supertormenta Sandy y la pandemia de COVID-19.

Documentos del gobierno estatal y reportajes de The City y Bloomberg revelaron problemas de gestión, ineficiencias contractuales y duplicidad de cargos que inflaron el presupuesto original en más de 200%.

Monumental en diseño, escasa en pasajeros

La Metropolitan Transportation Authority (MTA) estimaba que la estación recibiría hasta 160 mil pasajeros diarios provenientes del Long Island Rail Road. Los números reales, según datos de la MTA actualizados en 2024, rondan entre 30 y 40 mil usuarios por día.

Las imágenes captadas por medios como CNN, NY Daily News y el portal Curbed muestran plataformas modernas con señalización digital e iluminación LED, pero casi vacías en horarios pico.

Expertos en movilidad urbana identifican varios factores:

  • el teletrabajo redujo los desplazamientos diarios desde Long Island
  • muchos pasajeros prefieren Penn Station por su conectividad
  • la Grand Central Madison no cuenta con tiendas, cafés ni servicios que incentiven la circulación.

La MTA estimaba que el proyecto generaría hasta 4 mil millones de dólares anuales en ganancias indirectas para la economía de Nueva York. Hasta ahora, según Bloomberg y la propia MTA, esos efectos han sido modestos.