

La Ciudad de México vuelve a marcar el rumbo en materia de innovación gubernamental. A través de la App CDMX, el Gobierno de Clara Brugada permite a los automovilistas portar su licencia de conducir y tarjeta de circulación en formato digital, con la misma validez legal que los documentos físicos.
Esta medida, impulsada por la Secretaría de Movilidad, Semovi, busca simplificar trámites, reducir el uso de plásticos y facilitar la vida cotidiana de las personas conductoras, colocando a la CDMX por delante del resto del país en materia de gobierno digital.

Licencia digital: un documento oficial en tu celular
La licencia de conducir digital ya es una realidad en la CDMX. El trámite está dirigido a personas físicas que cuenten con una licencia tipo A vigente y permite generar una versión digital directamente desde el smartphone, sin costos y con resolución inmediata.
El documento se integra a la “Cartera CDMX” dentro de la aplicación oficial, desde donde puede consultarse en cualquier momento y presentarse ante autoridades de tránsito como medio válido de acreditación.
Para realizar el trámite en línea, se requiere:
- CURP
- Número de licencia (solo números, sin letras)
- Cuenta activa de Llave CDMX
- Licencia física tipo A vigente
Una vez completados los pasos, la licencia digital mantiene la vigencia restante del documento original.

La CDMX da un paso hacia la desaparición del plástico
Con esta iniciativa, la CDMX apuesta por la modernización administrativa y la reducción de trámites presenciales. Si bien el plástico aún no desaparece por completo, la posibilidad de portar los documentos en formato digital marca un antes y un después en la relación entre ciudadanía y gobierno.
La licencia digital no genera documentos descargables ni comprobantes físicos: la información se conserva directamente en la aplicación, lo que refuerza la seguridad y evita falsificaciones.
Desde el Gobierno de CDMX destacan que la respuesta al trámite es inmediata y que la persona usuaria deberá conservar el registro digital para fines de inspección, verificación o acreditación.
Con esta medida, la Ciudad de México se adelanta al resto del país y abre la puerta a un futuro donde los documentos clave ya no ocupen espacio en la cartera, sino en la palma de la mano.















