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James Talarico es el candidato demócrata que busca quedarse con una banca en el Senado de Texas, un estado que no elige a un senador de ese partido desde 1988. Su posible triunfo podría convertirse en uno de los resultados más significativos de las elecciones de medio término y complicar el control republicano de la Cámara alta, clave para la agenda de Donald Trump.

Los estadounidenses votarán este martes 3 de noviembre en las elecciones legislativas de mitad de mandato, conocidas como midterms. Se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. El resultado definirá cómo quedará compuesto el Congreso durante los próximos dos años y cuánto margen tendrá Trump para impulsar sus proyectos.

De maestro en una escuela a representante estatal

Talarico nació el 17 de mayo de 1989 en Round Rock, Texas, y se define como un texano de octava generación. Estudió en la Universidad de Texas en Austin y obtuvo una maestría en Política Educativa en Harvard. También se formó en el Seminario Teológico Presbiteriano de Austin. Su vínculo con la religión comenzó en su infancia, influido por su abuelo materno, un pastor bautista.

Antes de ingresar a la política, trabajó como maestro de Lengua y Literatura de sexto grado en una escuela pública de San Antonio, en un barrio de mayoría mexicano-estadounidense. Allí, según contó en su sitio de campaña, sus alumnos enfrentaban situaciones de pobreza y desigualdad. Esa experiencia marcó su discurso político y su defensa de la educación pública y las oportunidades para los sectores más vulnerables.

El candidato demócrata al Senado de Texas, James Talarico.Fuente: EFECARLOS RAMIREZ

Su carrera política comenzó en 2018, cuando, con 28 años, fue elegido representante estatal por el Distrito 52 de Texas, con el 51,7% de los votos. En ese momento se convirtió en el integrante más joven de la Cámara de Representantes estatal. Durante su paso por la Legislatura impulsó iniciativas vinculadas con el financiamiento escolar, la salud mental de los estudiantes, el acceso a medicamentos de menor costo y la agilización del comercio fronterizo.

El 9 de septiembre de 2025 confirmó su participación en las primarias demócratas para competir por un lugar en el Senado. Se presentó como un candidato por fuera del establishment de ambos partidos, con críticas a la influencia de los grandes empresarios en la política. El 3 de marzo de 2026 se impuso ante la congresista Jasmine Crockett con el 52,5% de los votos y quedó como candidato demócrata para enfrentar al republicano Ken Paxton.

La Biblia como bandera política

Uno de los rasgos que distingue a Talarico es el lugar que ocupa la religión en su discurso. El legislador utiliza referencias bíblicas para defender la justicia social y económica, y sostiene que el cristianismo debe estar guiado por el amor al prójimo y la atención a los más vulnerables. Su lema de campaña, “Es hora de empezar a voltear las mesas”, retoma el episodio evangélico en el que Jesús expulsa a los comerciantes del templo.

Su campaña propone limitar la influencia de los multimillonarios en la política, aumentar los impuestos a las personas de mayores ingresos e invertir en educación, salud mental y cuidado infantil.

También plantea una reforma migratoria que combine controles fronterizos con vías legales de ingreso y una reorientación de los recursos del ICE hacia la deportación de criminales, integrantes de pandillas y traficantes de personas. Su rival en la elección es Ken Paxton, actual fiscal general de Texas.