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Cuando el 28 de septiembre pasado Andrés Manuel López Obrador dijo que había firmado con Rusia un acuerdo de cooperación para la exploración y uso del espacio extraterrestre de México con fines pacíficos, su anuncio no tuvo mayor trascendencia .

Sin embargo, lo que parecía algo sin demasiada importancia devino en polémica apenas el portal de información oficial del gobierno ruso divulgó los detalles del entendimiento con el presidente azteca: el acuerdo prevía, según el Kremlin, la instalación de sistemas rusos GLONASS y un sistema óptico electrónico de prevención de situaciones peligrosas.

Incluso en las redes sociales de la embajada rusa se difundió también que el acuerdo intergubernamental, firmado entre la Agencia Espacial Mexicana y su similar rusa, Roscosmos, contemplaba la instalación del mencionado sistema en territorio mexicano, aunque aclaró también que ese paso requería de "un acuerdo complementario".

Aunque primero AMLO y luego la Secretaría de Relaciones de México descartaron de plano la instalación del Glonass, la posibilidad de que satélites rusos fueran utilizados para espiar el espacio aéreo mexicano y de América del Norte, en un clima caliente generado por la invasión de Putin a Ucrania, quedó dando vueltas.

¿Qué es el sistema Glonass?

Cuando la Guerra Fría todavía ocupaba luemaba sus últimos cartuchos, la entonces Unión Soviética realizó las pruebas para impulsar un sistema que localización para hacer frente a los avances satelitales que estaba teniendo Estados Unidos.

Las autoridades soviéticas llamaron a la plataforma Glonass, siglas que en español significan Sistema Global de Navegación por Satélite de Rusia. Este sistema comenzó a funcionar el 12 de octubre de 1982, luego de colocarse el primer satélite de un importante conjunto tecnológico.

En el sitio oficial del Centro de Consumo de Aplicaciones Glonass se revela que el sistema se compone "por una constelación orbital", así como otros componentes que facilitan la navegación de usuarios para plataformas civiles como especiales.

Actualmente es la Federación Rusa la que se encarga de administrar la plataforma a través del Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS), la que tiene por objetivo la contribución al "desarrollo sostenible del sistema glonass y está dirigida a ampliar la participación efectiva en los acuerdos de navegación global por satélite".

¿Cómo funciona Glonass?

La constelación orbital normal GLONASS está formada por 24 satélites en órbitas circulares de mediana altitud con valores nominales de altitud de 19.100 kilómetros.

El mecanismo proporciona los servicios estándar y de alta posición, como su símil GPS, y es accesible a cualquier usuario equipado con puntos de accesos inalámbricos.

Los servicios de alta precisión están orientados para usos en navegaciones personales, búsqueda y rescate, geodesia y cartografía, construcción, transporte terrestre, industria agrícola, aviación, espacio, transporte marítimo, medio ambiente, así como las comunicaciones y sincronización.


No obstante a diferencia del GPS, que cuenta con 32 satélites que se extienden en 6 órbitas, los 24 de Glonass comparten solo tres órbitas únicas con lo que su prestación es menor dado que son varios los satélites con otros fines y de otros países que orbitan a la misma altura.

Sin embargo, como punto a favor los expertos de Glonass explican que "el valor del periodo ha permitido crear un sistema orbital estable que, a diferencia de las órbitas de los GPS, no requiere impulsos correctivos para su mantenimiento prácticamente durante todo el periodo de existencia activa".

Apple, Sony y HTC, algunos de los que usan los satélites de GLONASS

Según informa la BBC, los dispositivos de Apple, así como de Sony y HTC utilizan ese tipo satelital ruso.

En el caso de Android, si bien el sistema no lo utiliza, sí hay algunas aplicaciones que emplean esa plataforma de localización.