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La frágil tregua que desde abril redujo los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán volvió a quedar bajo fuerte presión este fin de semana, después de que trascendieran nuevas exigencias de Washington a Teherán y crecieran las señales de preparación militar para una eventual reanudación de la guerra.

El endurecimiento del discurso de la Casa Blanca coincidió con advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní, declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y reportes sobre planes de contingencia del Pentágono ante el estancamiento de las negociaciones.

Las condiciones que EE.UU. le exige a Irán

Según informó la agencia iraní Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, Washington presentó cinco exigencias centrales para avanzar hacia un acuerdo de paz.

Entre ellas figura la entrega por parte de Irán de 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, la reducción de su programa nuclear a una sola instalación activa y la negativa estadounidense a pagar compensaciones por daños de guerra o desbloquear activos iraníes congelados en el exterior.

Además, Estados Unidos condicionó el fin definitivo de las hostilidades al desarrollo de las negociaciones y mantuvo reservas sobre el futuro del control iraní sobre el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta.

Fuente: EPAJIM LO SCALZO

De acuerdo con la versión iraní, incluso una eventual aceptación de esas condiciones no garantizaría el fin de las amenazas militares por parte de Washington e Israel.

La publicación del informe se produjo después de la visita a Teherán del ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, país que continúa actuando como mediador informal entre ambas partes.

Trump vuelve al lenguaje beligerante

La tensión aumentó todavía más tras nuevas declaraciones de Donald Trump, quien advirtió que Irán “la va a pasar muy mal” si no alcanza un acuerdo con Washington.

Horas después, el mandatario republicano difundió en Truth Social un video en el que se simulaba el derribo de un misil iraní por parte de un buque estadounidense acompañado de la frase: “Ok, lo tenemos en la mira. Fuego. Boom”.

La semana pasada, Trump ya había calificado la última propuesta iraní como un “pedazo de basura” y había advertido que la tregua vigente desde el 8 de abril era “increíblemente frágil”.

Israel habla de “cualquier escenario”

En paralelo, Israel dejó en claro que se prepara para una posible escalada militar.

Netanyahu aseguró este domingo que su gobierno está “preparado para cualquier escenario” y confirmó que mantendrá nuevas conversaciones con Trump en las próximas horas.

Fuente: ZUMAZUMA vía Europa Press

Estamos muy atentos a la situación con Irán”, afirmó el mandatario israelí durante una reunión especial del gobierno.

Según reportes citados por medios israelíes y estadounidenses, el ejército israelí elevó su nivel de alerta operativa mientras el Pentágono revisa opciones militares para retomar ataques directos si fracasa definitivamente la vía diplomática.

De acuerdo con información publicada por The New York Times y reproducida por Noticias Argentinas, Washington considera que no alcanzó sus objetivos estratégicos, especialmente en relación con el desmantelamiento de la infraestructura nuclear iraní.

La respuesta iraní

Desde Teherán, la reacción fue inmediata.

El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abolfazl Shekarchi, advirtió que cualquier nueva ofensiva desencadenará una respuesta “más contundente, severa y devastadora”, incluyendo tácticas “sorpresivas” en toda la región.

Por su parte, el vocero del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, acusó a Estados Unidos e Israel de haber provocado deliberadamente la inseguridad en las rutas energéticas internacionales para justificar una nueva ofensiva.

“Este es su conocido y cínico manual de actuación: fabricar crisis y guerra, y luego escalar aún más bajo la noble bandera de restaurar la estabilidad y defender la paz”, escribió en la red social X.

Bagaei sostuvo además que Washington y Tel Aviv buscan instalar “la próxima gran mentira para justificar su guerra ilegal”.

Ormuz vuelve al centro de la escena

La disputa por el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales ejes del conflicto.

Por esa vía marítima, ubicada entre Irán y Omán, circula una parte sustancial del petróleo y del gas natural comercializado en el mundo. Desde el inicio de la guerra, Teherán utilizó el control del paso marítimo como herramienta de presión geopolítica frente a Estados Unidos y sus aliados regionales.

EFE

El mantenimiento del bloqueo parcial y las restricciones sobre la navegación comercial siguen alimentando la volatilidad energética y el temor a una nueva interrupción global del suministro.

Aunque el alto el fuego formal continúa vigente, el deterioro de las negociaciones y la reactivación del lenguaje militar volvieron a instalar el riesgo de una nueva escalada bélica en Medio Oriente.