Con las negociaciones de paz teniendo lugar entre Estados Unidos e Irán, desde Teherán se jactaron de que se retomaría el control del paso marítimo en el estrecho de Ormuz, en cooperación con Omán.
Por su parte, desde la Casa Blanca desestimaron por completo aquella versión a la que tildaron de “invención” y sumaron una amenaza para un nuevo país en Medio Oriente.
“Omán se comportará como todos los demás o tendremos que volarlos por los aires”, advirtió Trump cuando fue consultado sobre si aceptaría un acuerdo que permitiera a Irán y a Omán compartir el control del estrecho de Ormuz.
“Lo entienden. Estarán bien”, agregó el mandatario durante la conferencia de prensa que brindó tras finalizar la reunión de gabinete que llevó adelante en la residencia presidencial de Camp David.
Durante ese mismo encuentro, aseguró que el estrecho deberá permanecer abierto a todos y que nadie puede controlarlo, aunque aclaró que Estados Unidos lo “vigilará”. Asimismo, a lo largo de la conferencia de prensa, Trump garantizó que la República Islámica tenía un gran interés en llegar a un acuerdo, pero que Washington aún no estaba satisfecho.
En esa misma lógica, el líder republicano remarcó: “Irán está muy interesado, desea fervientemente llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo han logrado (...) no estamos satisfechos, pero lo estaremos. O tendremos que terminar el trabajo”, dijo en referencia a las amenazas de reanudar las operaciones militares que Estados Unidos e Israel lanzaron el 28 de febrero y suspendieron en abril con el cese al fuego.