Los niveles de popularidad de la canciller alemana, Angela Merkel, cayeron a su nivel más bajo en casi cuatro años, lo que refleja la preocupación por la llegada de cientos de miles de refugiados a Alemania, según la encuesta de Deutschlandtrend.

La caída fue de nueve puntos, por lo que pasó del 63% al 54%. Aunque algunos de sus homólogos europeos envidiarían esa cifra, es la peor evaluación desde diciembre del 2011, cuando la crisis financiera de la zona euro estaba en su apogeo.

El mismo sondeo mostró que el 51% de los encuestados, 13 puntos porcentuales más que el mes anterior, dicen ahora que tienen miedo por el número de solicitantes de asilo que llega a Alemania.

Se estima llegaron más de 200.000 inmigrantes a Alemania solo en septiembre -más o menos el mismo número que en todo 2014- y el gobierno estima que serán 800.000 o más los que podrían ingresar en el transcurso de 2015.

La actitud acogedora de Merkel hacia los refugiados fue bien recibida inicialmente. Pero a medida que el flujo de inmigrantes tensa la capacidad de las instalaciones alemanas, las críticas fueron en aumento.