Arabia Saudita está en negociaciones con las refinerías europeas afectadas por una interrupción en las exportaciones de crudo de Libia y está dispuesta y es capaz de cubrir cualquier brecha en el suministro, aseguraron ayer fuentes saudíes de alto nivel.
Las fuentes dijeron que la capacidad ociosa de Arabia Saudita incluye el crudo de alta calidad que produce el miembro de la OPEP, Libia, y podría enviar el combustible rápidamente a Europa con ayuda de los oleoductos que atraviesan el reino.
El mayor exportador mundial de petróleo, principal miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), intentó así llevar tranquilidad a los mercados luego de que los precios mundiales del petróleo se dispararon a cerca de u$s 120 por barril, mientras las protestas en Libia no cesan y los compradores de crudo del país evalúan el impacto de las interrupciones en la recuperación económica mundial.
Las refinerías en Europa importan alrededor de un 80% de los 1,3 millones de barriles por día (bpd) que exporta Libia, según operadores de la industria.
Estamos en negociaciones con las refinerías europeas para responder a sus requerimientos, dijo a Reuters una fuente saudí de alto nivel.
Operadores y analistas opinan que la pérdida de prácticamente toda la producción de Libia es algo serio porque se trata de crudo de alta calidad y fácil de refinar, en contraste con los crudos más pesados que a menudo se asocian con la OPEP.
El cártel petrolero aún debe efectuar cualquier cambio formal en su política de producción, que desde diciembre de 2008 se mantiene inalterable. Se estima que la OPEP cuenta con una capacidad ociosa de alrededor de 5 millones de bpd.
Mientras tanto, Libia sigue sumida en la violencia y el caos. Ayer, fuerzas leales a Muammar Gadafi lanzaron un feroz contraataque, combatiendo con los rebeldes que han amenazado el control del líder libio al tomar importantes localidades cercanas a Trípoli, la capital.
Los enfrentamientos en Zawiyah, un centro petrolero a 50 kilómetros de la capital, causaron 23 muertos y 44 heridos, según el diario libio Quryna. El máximo responsable de derechos humanos en Francia dijo que hasta 2.000 personas podrían haber muerto hasta ahora.
La oposición ya controla grandes centros en el este, como la capital regional Bengasi, y reportes de que las localidades de Misrata y Zuara, en el oeste, también cayeron colocaron a la oleada de rebelión más cerca de Trípoli,base de poder de Gadafi.
En una intervención telefónica en la televisión estatal y con tono más conciliador, Gadafi culpó ayer de la revuelta al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, y dijo que los manifestantes fueron incitados con leche y Nescafé que contenían drogas alucinógenas. (ver aparte).
Mustafa Abdel Galil, quien renunció hace tres días a su puesto de ministro de Justicia de Libia, afirmó ayer que Gadafi tiene armas biológicas y químicas que no dudará en utilizar contra la población civil, informó la cadena Al Jazeera.
Mientras la Unión Europea evalúa una intervención militar humanitaria con apoyo internacional, Suiza decidió ayer bloquear posibles activos de Gadafi y de su familia que se registren en los bancos del país.
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