
La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una apuesta experimental para convertirse en una prioridad estratégica del más alto nivel corporativo. Tanto es así, que las empresas planean duplicar su inversión en esta tecnología durante 2026, según un estudio de Boston Consulting Group (BCG), que detalla que esto demandará aproximadamente el 1,7% de sus ingresos.
El cambio no es solo cuantitativo sino también cualitativo. Los CEO están asumiendo un protagonismo inédito en la toma de decisiones sobre IA: el 72% de ellos afirma ser hoy el principal responsable de estas definiciones, el doble que el año pasado. La mitad considera que su desempeño laboral depende directamente de implementar correctamente esta tecnología, mientras que cuatro de cada cinco se muestran más optimistas sobre su potencial de retorno que hace un año.
“La IA se está consolidando como un factor clave de competitividad. Las organizaciones que no integren esta tecnología de manera estratégica, alineada a su modelo de negocio, corren el riesgo de quedar rezagadas frente a sus pares”, señaló Julián Herman, managing director y socio de BCG.

El estudio, basado en una encuesta a 2.360 ejecutivos de 16 mercados y nueve industrias —incluidos 640 CEO— revela un dato contundente: el 94% de las empresas continuará invirtiendo en IA al mismo nivel o superior, incluso si estas inversiones no generan resultados en el próximo año. Sin embargo, la paciencia tiene un límite. El 90% de los CEO cree que los agentes de IA —sistemas que pueden ejecutar tareas y tomar decisiones de forma autónoma— generarán retornos medibles en 2026.
Liderazgo en la era de la IA
BCG identifica tres tipos de líderes empresariales frente a la IA. Los “seguidores” (15%) reconocen el potencial pero invierten con cautela. Los “pragmáticos” (70%) se muestran entusiasmados pero solo invierten cuando observan valor evidente y bajo riesgo. Y los “pioneros” (15%), que impulsan la transformación mediante inversiones decididas, rápida capacitación y fuerte convicción en el retorno.
La diferencia entre estos perfiles no es solo de intensidad, sino de enfoque. Los CEO pioneros destinan el 60% de su presupuesto de IA a capacitación y reconversión de su fuerza laboral, frente al 27% de los pragmáticos y el 24% de los seguidores. Además, dedican más de ocho horas semanales a su formación en esta tecnología e invierten el doble que sus pares en desarrollo de capacidades organizacionales.
Los agentes de IA representan el foco de inversión. Las empresas lideradas por pioneros destinan más de la mitad de su presupuesto corporativo en IA a estas soluciones, y son más del doble de propensas que los seguidores a implementarlos de manera integral en procesos completos. En total, más del 30% de la inversión en IA este año se canalizará hacia agentes.
Asimetrías geográficas
La confianza en el retorno de la IA muestra marcadas diferencias regionales. Cerca de tres cuartas partes de los CEO en India y China confían en resultados positivos, frente al 44% en Reino Unido, 52% en Estados Unidos y 61% en Europa.
A nivel de industrias, las instituciones financieras lideran con un 2% de sus ingresos destinados a IA, junto a empresas tecnológicas (2,1%). En el extremo opuesto, compañías industriales e inmobiliarias planean invertir cerca del 0,8%.
“El liderazgo en esta etapa no se medirá por quién adopta IA primero, sino por quién logra transformar esa adopción en crecimiento sostenible, productividad y ventaja competitiva”, finalizó Herman.














