La fiebre por el Mundial 2026 ya empezó y, con ella, aparecieron los primeros delitos virtuales de gran escala. En este caso, un joven mendocino de 28 años se convirtió en la última víctima de una red de ciberdelincuentes especializados.
Este delito encendió las alarmas en las redes sociales por la velocidad y el monto del engaño. El usuario buscaba ofertas para completar la colección rápidamente cuando se contactó a un supuesto distribuidor mayorista en una plataforma digital.
El robo del siglo: una transferencia millonaria que desapareció en segundos
El estafador ofrecía combos cerrados de álbumes tapa dura y cajas de paquetes a precios supuestamente promocionales. La tentación de congelar el precio antes del torneo global aceleró la trampa mortal.
El damnificado, confiado en la reputación falsa del perfil, realizó una transferencia bancaria inmediata por un total de $1.129.000. Ese dinero representaba sus ahorros destinados a cumplir el sueño de llenar el álbum junto a su familia. Tras enviar el comprobante de pago digital, la comunicación se cortó de forma abrupta.
El delincuente bloqueó al comprador de todas las redes y eliminó los perfiles comerciales que utilizaba para captar clientes. En pocos minutos, el dinero fue triangulado a otras cuentas virtuales para evitar el rastreo de la policía. La víctima quedó sin sus fondos y sin rastros de la mercadería prometida.
Los consejos para evitar este tipo de estafas
La Unidad Fiscal de Delitos Económicos ya tomó el caso e inició una investigación por presunta estafa tecnológica. Especialistas en seguridad informática advierten que ya circulan decenas de páginas clonadas que imitan a las distribuidoras oficiales.
Los delincuentes aprovechan el faltante de stock en los quioscos para captar víctimas desesperadas.
Por eso, para evitar estos fraudes, los expertos recomiendan:
- siempre desconfiar de ofertas excesivamente bajas en canales informales o WhatsApp.
- Verificar la identidad del vendedor,
- exigir el pago a través de plataformas que protejan al comprador.
- Nunca deben realizar transferencias directas a cuentas desconocidas sin garantías previas de entrega.