

Las etiquetas de la ropa incluyen símbolos que indican cómo lavar, secar y planchar cada prenda para conservarla en buen estado durante más tiempo. Entre ellos, el triángulo con una cruz es una señal importante, ya que advierte sobre un tratamiento que debe evitarse para no dañar las fibras textiles.
¿Qué significa el triángulo con una cruz en las etiquetas de la ropa?
El triángulo tachado con una cruz indica que no se debe utilizar ningún tipo de blanqueador en la prenda. Esta señal advierte que productos como la lavandina pueden dañar las fibras textiles, alterar los colores o afectar el aspecto original de la tela.
¿Cómo se debe lavar una prenda que tiene el triángulo tachado?
Las prendas que llevan un triángulo tachado deben lavarse sin utilizar lavandina ni ningún otro producto blanqueador. Para limpiarlas, se recomienda usar un detergente adecuado para el tipo de tejido y respetar las instrucciones de lavado que aparecen en la etiqueta.
Por ejemplo, si una remera negra tiene este símbolo y presenta una mancha, se puede lavar con detergente para ropa oscura, siguiendo la temperatura indicada por el fabricante.
Si la suciedad es difícil de quitar, conviene comprobar que el quitamanchas elegido sea compatible con el tejido y probarlo primero en una zona poco visible, siempre que las instrucciones del producto lo permitan.
También es importante revisar los demás símbolos de la etiqueta, ya que el triángulo tachado solo indica que está prohibido el blanqueado. La temperatura del agua, el tipo de lavado y las condiciones de secado dependen de las otras indicaciones.

¿Qué establece la normativa argentina sobre las etiquetas de cuidado textil?
En Argentina, la información que deben llevar las etiquetas de los productos textiles está regulada por la Resolución 549/2021, que adoptó el Reglamento Técnico del Mercosur sobre Etiquetado de Productos Textiles. Esta disposición recibió modificaciones mediante la Resolución 156/2024, aunque los cambios no afectaron el capítulo VII, que establece las pautas para informar sobre el cuidado y la conservación de las prendas.
La normativa exige que las etiquetas incluyan datos como la composición de las fibras, el país de origen, la identificación del fabricante o importador y el talle o las dimensiones del producto.
También deben incorporar instrucciones para su mantenimiento, de acuerdo con la norma NM ISO 3758:2013, que contempla cinco procedimientos: lavado, blanqueado, secado, planchado y cuidado textil profesional.
En concreto, el punto 23 establece: “La información sobre los tratamientos de cuidado para la conservación es obligatoria. La declaración de esta información debe estar de acuerdo con la norma NM ISO 3758:2013. Esta información podrá estar indicada por símbolos o textos o ambos quedando la elección a cargo del fabricante o del importador o de aquel que impone su marca exclusiva o razón social o quien posea licencia de uso de una marca, según el caso. Son alcanzados por esta obligación los siguientes procesos: lavado, blanqueado, secado, planchado y cuidado textil profesional, los que deberán ser informados en la secuencia descripta”.
La normativa permite que las instrucciones de cuidado se indiquen con símbolos, texto o ambos formatos, siempre que se mantenga la secuencia reglamentaria. También exige que los símbolos sean visibles y legibles, y que ocupen una superficie mínima de 16 mm² dentro de un cuadrado imaginario.
















