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La cartera, mochila o riñonera son objetos que se utilizan casi todos los días de la semana para poder llevar elementos indispensables como, por ejemplo, las llaves, la billetera, los auriculares, etc.

Sin embargo, estos accesorios, al tener poca revisión en profundidad pueden acumular humedad, olores e incluso cargas energéticas del entorno, según especialistas del Feng Shui.

¿Cómo funciona la bolsita de sal en la cartera?

Poner una bolsita de sal dentro de una cartera se justifica por varios lados. Primero por sus propiedades absorbentes, es decir, es capaz de purificar el accesorio al retener humedad, neutralizar olores y limitar la contaminación de bacterias.

Se trata de una decisión ideal para los casos en que se expone la cartera o la mochila a muchos cambios de temperatura durante la semana.

Según el Feng Shui, la sal combate la energía densa acumulada en el día

El segundo punto es su estatus como elemento de limpieza energética desde el Feng Shui. Llevar una bolsita de sal ayudará a absorber la energía densa acumulada durante el día, sobre todo, en personas que transitan por espacios públicos: supermercado, transporte público, una reunión laboral o incluso un lugar cargado emocionalmente.

¿Qué sal utilizar y dónde colocarla para potenciar su efecto?

Lo ideal es utilizar sal gruesa o marina, ya que tiene mayor capacidad de absorción y no se satura tan rápido como la sal fina.

Según el Feng Shui, la sal combate la energía densa acumulada en el día

El lugar perfecto para ubicarla es dentro de una bolsita de tela o algodón, bien cerrada y guardada en un bolsillo interno de la cartera, mochila o riñonera. Otro punto fundamental es que se evite el contacto directo con objetos metálicos o electrónicos para preservar su efectividad.

¿Qué es el Feng Shui?

El Feng Shui es un antiguo sistema filosófico chino que busca la armonización de las personas con su entorno a través del flujo de la energía vital, conocida como Chi. Es decir, se basa en la idea de que la disposición de los objetos, los colores y los materiales en un espacio influye directamente en el bienestar físico, emocional y la prosperidad de personas que habitan ese lugar.

Para lograr este equilibrio, la disciplina utiliza herramientas como el mapa Bagua, que divide los ambientes en áreas que representan distintos aspectos de la vida (como la salud, el amor o el dinero), y la teoría de los cinco elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua).

El objetivo final es eliminar los bloqueos energéticos y permitir que la energía circule de manera fluida y armónica, transformando el hogar o el lugar de trabajo en un refugio que impulse la vitalidad y la paz mental.