Mientras el Mundial sigue acercando a los argentinos a distintas culturas a través del deporte, también despierta el interés por descubrir las tradiciones y sabores de otros países. Paraguay, un vecino con una de las gastronomías más ricas de Sudamérica, tiene entre sus recetas más representativas a la pajaguá mascada.
Aunque fuera de Paraguay suelen ser más conocidas especialidades como la chipa o la sopa paraguaya, la pajaguá mascada ocupa un lugar destacado.
La receta se elabora a partir de un puré de mandioca que se mezcla con carne picada. Luego, la preparación se moldea en forma de tortitas y se cocina hasta obtener una superficie crocante. Para lograr un dorado parejo, resulta clave contar con una superficie de cocción adecuada.
En ese punto, la sartén Granito Stone de Hudson puede convertirse en una gran aliada. Su fabricación en aluminio forjado de 4 mm favorece una distribución uniforme del calor, mientras que su revestimiento antiadherente de granito libre de PFOA permite cocinar con menos grasa.
Cómo preparar una auténtica pajaguá mascada
El primer paso consiste en pelar la mandioca, cortarla en trozos y hervirla en abundante agua con sal hasta que esté completamente tierna. Una vez lista, debe escurrirse y pisarse todavía caliente para obtener un puré firme y homogéneo. Mientras tanto, en una sartén Hudson con un poco de aceite se rehogan la cebolla y el ajo picados. Luego se incorpora la carne molida, condimentándola con sal, pimienta, comino y una hoja de laurel.
Cuando la carne esté bien cocida, se añaden las cebollas de verdeo y el perejil picado. Tras unos minutos de cocción, se retira la mezcla del fuego y se deja entibiar. El siguiente paso es unir el relleno de carne con el puré de mandioca.
Con las manos, se toman porciones medianas de la preparación y se forman tortitas ligeramente aplastadas. Finalmente, se fríen en aceite caliente hasta que estén doradas de ambos lados.
El secreto para que no se rompan durante la cocción
Uno de los consejos más importantes para obtener una buena pajaguá mascada es trabajar la mandioca cuando aún conserva el calor. Esto ayuda a lograr una masa más consistente y evita que las croquetas se desarmen al cocinarlas.
Si la preparación resultara demasiado húmeda, existe una solución simple: agregar una pequeña cantidad de harina o almidón de mandioca para darle mayor estructura sin alterar su sabor característico.