Durante años, la meta de los 10.000 pasos diarios se instaló como un estándar para mantenerse saludable. Sin embargo, nuevas investigaciones empiezan a cuestionar ese número y proponen un objetivo más realista.
Un estudio reciente publicado en The Lancet Public Health y difundido por The New York Times concluye que caminar alrededor de 7.000 pasos por día ya alcanza para generar mejoras significativas en la salud y reducir el riesgo de enfermedades.
Cuántos pasos hay que caminar realmente
El análisis, liderado por la investigadora Melody Ding, reunió datos de más de 50 estudios previos y encontró que los beneficios de caminar aumentan de forma sostenida hasta los 7.000 pasos diarios. A partir de ese punto, las mejoras continúan, pero en menor medida.
Según los resultados, quienes alcanzan esa cifra tienen un 47% menos de riesgo de muerte en comparación con personas que caminan solo 2.000 pasos por día.
Además, esta cantidad se asocia con una menor probabilidad de desarrollar enfermedades como diabetes tipo 2, problemas cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
El trabajo también pone en duda el origen de la recomendación más extendida. De acuerdo con los especialistas, no existe evidencia científica sólida que respalde la necesidad de llegar a los 10.000 pasos diarios.
Incluso, no se detectaron diferencias relevantes en varios indicadores de salud entre quienes caminan 7.000 y quienes alcanzan los 10.000 pasos.
Cómo impacta en el cerebro y la salud mental
Uno de los datos más llamativos del estudio está vinculado al deterioro cognitivo. Caminar cerca de 7.000 pasos diarios se asocia con una reducción cercana al 40% en el riesgo de demencia frente a niveles de actividad más bajos.
Los expertos explican que la actividad física favorece la circulación sanguínea en el cerebro, estimula la generación de nuevas neuronas y reduce la inflamación.
También se observaron efectos positivos en el estado de ánimo, con una disminución de síntomas depresivos en personas más activas.
Los resultados muestran que los mayores cambios se producen en los primeros incrementos de actividad. Pasar de 2.000 a 4.000 pasos diarios ya implica una mejora importante, mientras que el salto hasta 7.000 suma beneficios adicionales.
Qué recomiendan los especialistas
Los expertos coinciden en que cualquier aumento en la cantidad de pasos diarios es positivo. Además, destacan la importancia de sumar intensidad, como caminar más rápido, subir escaleras o elegir recorridos con pendientes.
Si bien el estudio marca una tendencia clara, también advierte que se trata de una relación estadística y que otros factores, como la alimentación o el estado físico general, también influyen en la salud.
En definitiva, el mensaje es simple, no hace falta alcanzar metas difíciles para mejorar el bienestar. Incorporar más movimiento en la rutina diaria puede marcar una diferencia concreta en la salud a largo plazo.