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En medio de la carrera por desarrollar armas cada vez más avanzadas, Estados Unidos busca asegurarse el acceso a un recurso que podría resultar determinante para su industria militar.

No se trata de petróleo ni de agua: son minerales críticos que pueden encontrarse incluso en un residuo industrial que durante años fue considerado un desecho.

El llamado barro rojo, un subproducto de la producción de aluminio, contiene pequeñas cantidades de metales estratégicos como el galio y el escandio.

Ambos son fundamentales para fabricar componentes utilizados en sistemas de defensa, semiconductores, radares y tecnologías vinculadas con los misiles hipersónicos.

El “barro rojo” que podría convertirse en un recurso estratégico

El barro rojo, también conocido como residuo de bauxita, queda como resultado del proceso utilizado para obtener aluminio. Su particular color se debe a la elevada presencia de hierro, aunque en su interior también pueden encontrarse otros elementos de enorme valor industrial.

Ahora, un proyecto científico busca determinar si es posible recuperar de estos residuos cantidades suficientes de galio y escandio para transformarlos en una fuente de abastecimiento doméstico para Estados Unidos.

La iniciativa, denominada “Mud to Metal”, es desarrollada por la empresa U.S. Critical Materials junto con investigadores de Columbia University.

El objetivo es desarrollar métodos para separar estos metales del barro y evaluar si su extracción puede realizarse a una escala económicamente viable.

Estados Unidos busca extraer minerales críticos del barro rojo para fortalecer su industria militar.Shutterstock

Galio y escandio: los minerales que necesita la tecnología militar

El interés por estos elementos está relacionado directamente con sus aplicaciones tecnológicas.

El galio es utilizado en semiconductores, sistemas de guerra electrónica, satélites, células solares y componentes vinculados con sistemas de misiles.

El escandio, por su parte, permite fabricar aleaciones de gran resistencia y bajo peso, especialmente importantes para la industria aeroespacial y diferentes aplicaciones militares.

A estos minerales se suman otros elementos críticos utilizados en la fabricación de imanes, radares, drones, aeronaves y sistemas de guiado de precisión. Por eso, garantizar el suministro de estas materias primas se convirtió en un asunto estratégico para las grandes potencias.

Estados Unidos busca una alternativa ante el dominio de China

El problema para Washington es que la producción mundial de algunos de estos minerales está fuertemente concentrada fuera de Estados Unidos. China domina especialmente el mercado del galio y en los últimos años implementó restricciones a sus exportaciones, lo que expuso la dependencia estadounidense de proveedores extranjeros.

Por eso, recuperar minerales a partir del barro rojo podría convertirse en una alternativa para generar reservas propias. Solo en Estados Unidos habría entre 30 y 50 millones de toneladas de estos residuos, con grandes acumulaciones identificadas en distintos puntos del país.

Uno de los sitios estudiados se encuentra en Gramercy, Luisiana, donde habría alrededor de 30 millones de toneladas de barro rojo. Los investigadores estiman que recuperar una fracción relativamente pequeña del galio presente allí podría alcanzar para cubrir una parte significativa de la demanda estadounidense.

El proyecto todavía se encuentra en una etapa inicial y queda por demostrar si puede desarrollarse a gran escala.