En esta noticia

Hay un ingrediente que suele terminar directamente en la basura después de un asado, una estufa a leña o una chimenea, pero que durante generaciones tuvo otro destino: la ceniza de madera.

Mucho antes de que existieran los desengrasantes y limpiadores que hoy ocupan las alacenas, la ceniza se utilizaba en distintas tareas domésticas. Ahora, ese antiguo método volvió a aparecer en redes sociales como una alternativa para limpiar superficies con grasa, hollín y restos quemados.

La técnica es especialmente conocida para limpiar el cristal de hornos, estufas y chimeneas, aunque también existen usos para otras superficies resistentes. La especialista en limpieza Begoña Pérez, conocida como La Ordenatriz, mostró recientemente cómo utilizar ceniza y agua para limpiar el vidrio del horno y de la chimenea.

Cómo usar ceniza para limpiar la grasa

El procedimiento es sencillo, pero hay que tener en cuenta que no cualquier ceniza sirve.

Lo recomendable es utilizar ceniza de madera limpia, completamente fría y sin restos de carbón, piedras u otros materiales. Para limpiar un vidrio, una de las técnicas tradicionales consiste en arrugar un papel de periódico, humedecerlo ligeramente y pasarlo por una pequeña cantidad de ceniza.

Mezclar agua con ceniza: por qué recomiendan hacerlo y para qué sirveChatGPT

Luego, el papel se utiliza para frotar suavemente la superficie sucia. La combinación de humedad y ceniza ayuda a desprender el hollín y los restos adheridos.

Después se retiran los residuos con un paño húmedo y se seca el vidrio. Este procedimiento también aparece en instrucciones de mantenimiento de estufas a leña.

Para superficies con suciedad más resistente, la ceniza puede mezclarse con una pequeña cantidad de agua hasta formar una pasta. La mezcla se aplica sobre la zona y se frota suavemente antes de retirarla.

Por qué la ceniza puede ayudar a sacar la grasa

La ceniza de madera contiene compuestos alcalinos, entre ellos carbonato de potasio, que históricamente se aprovecharon para fabricar productos de limpieza como la lejía de ceniza.

Además, las partículas de ceniza pueden aportar una acción abrasiva suave, ayudando a desprender restos de hollín y suciedad adherida cuando se utilizan con cuidado.

Por eso, el truco no funciona porque la ceniza tenga un supuesto “poder mágico” contra la grasa, sino por la combinación de sus propiedades alcalinas y la fricción que se genera al frotar.

Qué precauciones hay que tener

Aunque se trate de un método casero, no significa que pueda utilizarse sobre cualquier superficie.

La ceniza debe estar completamente fría y no debe contener brasas. También conviene tamizarla o revisarla para retirar restos duros que puedan rayar la superficie.

Además, no es recomendable frotar con fuerza sobre vidrios, esmaltes o superficies delicadas. Las propias recomendaciones oficiales para la limpieza de superficies con cenizas advierten que el vidrio, los esmaltes y determinados metales pueden rayarse si se los frota agresivamente.