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La calidad de la dieta se relaciona con la variedad y el equilibrio de los alimentos consumidos cada día. Los especialistas sostienen que una alimentación saludable depende de la presencia adecuada de distintos grupos de alimentos y no solo del control de cantidades.

La evidencia científica también señala que los patrones alimentarios completos permiten comprender mejor el estado nutricional de una población. En esa línea, investigaciones recientes destacan la importancia de evaluar la calidad global de la dieta.

Qué alimentos faltan con más frecuencia

El equipo interdisciplinario de Profesionales Expertos en Nutrición Infantil (PROFENI) difundió los resultados de una investigación realizada por el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Nutrición (CEPEA) sobre calidad de dieta en Argentina.

El estudio detectó que uno de los principales problemas alimentarios no se explica por el exceso de alimentos ocasionales, sino por una incorporación insuficiente de alimentos protectores.

Según los resultados obtenidos, las mayores deficiencias aparecen en el consumo de verduras, frutas y legumbres. De acuerdo con la investigación, la inadecuación en estos grupos de alimentos se acerca al 90%.

Qué recomiendan los especialistas

A partir de estos hallazgos, Sandra Blasi, Licenciada en Nutrición, integrante de PROFENI y especialista en Nutrición Pediátrica de la UBA, subrayó que “un patrón alimentario saludable está conformado por variedad de alimentos de todos los grupos”, una recomendación especialmente relevante ante las deficiencias detectadas en verduras, frutas y legumbres.

Entre los alimentos recomendados figuran verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, granos, frutos secos, lácteos, huevos, pescado, carnes de pollo y rojas, además de aceites vegetales.

La investigación también encontró que el 49% de los niños presenta una ingesta insuficiente de calcio, un nutriente considerado clave para el crecimiento y el desarrollo.

Dentro de las estrategias analizadas, el estudio evaluó la incorporación diaria de yogur natural o de sabor natural, sin octógonos de advertencia y con probióticos. La simulación mostró una reducción significativa de la insuficiencia de calcio en la población infantil.

Además, el yogur aporta proteínas de alto valor biológico y microorganismos vivos, por su carácter de alimento fermentado, que impactan en la microbiota, con beneficios demostrados sobre la salud digestiva, respiratoria, metabólica e inmunológica.

La importancia de promover dietas de mayor calidad también encuentra respaldo en el estudio Macronutrient quality and its association with micronutrient adequacy in children, publicado en Clinical Nutrition ESPEN, que asocia una mejor calidad alimentaria con una adecuada incorporación de micronutrientes en niños.