Por primera vez en muchos siglos, partes del mítico Faro de Alejandría vuelven a salir a la luz. Un equipo internacional de arqueólogos logró recuperar 22 bloques de piedra de hasta 80 toneladas desde el puerto de la ciudad, una hazaña que marca un antes y un después en la arqueología subacuática del Mediterráneo.
La operación, realizada en julio de 2025, permitió identificar piezas que pertenecían a la entrada principal del monumento, uno de los símbolos más importantes de la ingeniería helenística.
Un proyecto que busca reconstruir el faro más famoso del mundo
La misión está liderada por la arqueóloga y arquitecta Isabelle Hairy del CNRS de Francia, dentro del proyecto PHAROS, que apunta a crear un gemelo digital del faro, una recreación virtual que muestre cómo se veía la torre original antes de su destrucción.
Para eso, cada piedra recuperada pasa por escaneos de alta precisión y análisis minuciosos. Entre los bloques identificados hay:
- dinteles,
- estructuras de soporte,
- umbrales de acceso,
- losas de pavimento,
- y elementos arquitectónicos que formaban parte del ingreso principal.
Los especialistas sostienen que estas piezas cayeron al mar cuando la torre se desmanteló de manera progresiva tras siglos de terremotos.
Un sitio submarino colosal y más de 3.000 piezas por analizar
El área estudiada ocupa 13.000 metros cuadrados y conserva más de 3.000 elementos arqueológicos. Allí reposan desde piedras ciclópeas hasta estatuas y fragmentos metálicos de cobre, hierro y plomo usados en la estructura original.
Con técnicas de fotogrametría y modelado 3D, los investigadores pueden registrar cada fragmento sin moverlo, lo que permite reconstruir la torre de manera precisa.
Esta metodología ya reveló datos claves: el faro se levantó con sistemas avanzados de encastre que aceleraron su construcción y dieron estabilidad a sus muros.
Otro dato relevante surge del análisis ambiental: el nivel del mar aumentó de forma marcada desde la época helenística, lo que ayudó a hundir parte de la antigua ciudad y los restos del faro.
El final del Faro de Alejandría: terremotos y un destino inesperado
Aunque resistió siglos de actividad sísmica, el faro tuvo un final abrupto. En 1303 d.C., un terremoto devastador y un posterior tsunami derribaron gran parte de la estructura. Otro sismo, décadas más tarde, completó su destrucción.
Sus materiales cayeron al puerto y quedaron sumergidos hasta hoy. Sin embargo, en el siglo XV, el sultán Qaytbey usó las ruinas como base para levantar la fortaleza que hoy ocupa el mismo sitio.
Las exploraciones modernas, iniciadas en la década de 1990, ya habían descubierto esfinges, columnas y piedras monumentales. Pero la recuperación de estos 22 bloques marca el avance más significativo hasta el momento.