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En un contexto donde el marketing digital se vuelve cada vez más costoso, inestable y dominado por algoritmos opacos, el email marketing emerge como una de las pocas herramientas que sigue siendo efectiva, predecible y rentable. Plataformas comoMailrelay permiten a empresas y emprendimientos gestionar envíos masivos de emails de forma profesional, con alta entregabilidad y sin depender de terceros para conectar con sus audiencias.
¿Por qué sigue funcionando el email?
La respuesta corta: porque es directo, personal y no está atado a los vaivenes de plataformas externas. Mientras Google ajusta su algoritmo para priorizar respuestas generadas por IA y los clics orgánicos bajan, el correo electrónico sigue aterrizando directamente en la bandeja de entrada del cliente.
Y a diferencia de las redes sociales, donde el alcance orgánico es cada vez más limitado y las campañas pagas se diluyen entre miles de estímulos, un buen correo bien segmentado puede lograr tasas de apertura de más del 30% y conversiones muy superiores a otros canales.
El SEO se achica, el SEM se encarece y las redes no garantizan nada
Con el flamante ingreso de la IA en la vida y la forma en que las personas consumen información, hubo varios cambios acelerados en el panorama general del marketing digital:
SEO: cada vez más difícil. Los motores de búsqueda con IA están respondiendo preguntas directamente, sin necesidad de hacer clic. Los sitios pierden visibilidad y el tráfico orgánico cae.
SEM (Google Ads y similares): sube el costo por clic, la competencia es feroz y el retorno muchas veces no justifica la inversión, sobre todo para pymes.
Redes sociales: si no pagás, no llegás. Y aún pagando, muchas veces el algoritmo decide por vos a quién mostrarle tu contenido.
Ante este escenario, el email marketing se mantiene como un canal confiable, económico y con control total. No necesitás rogarle a un algoritmo ni pagar cada vez que querés aparecer.
¿Y si tenés que enviar grandes volúmenes?
Ahí es donde una herramienta robusta marca la diferencia. Si una empresa necesita enviar miles o millones de correos mensuales, por ejemplo:
Boletines informativos a una base de clientes,
Campañas estacionales con promociones,
Comunicaciones internas o institucionales,
Novedades de producto o seguimiento postventa,
Todo esto lleva a jerarquizar soluciones que no solo permitan escalar el envío, sino que además garanticen entregabilidad, métricas claras y segmentación avanzada.
Ventajas del envío masivo de emails para grandes empresas
1. Costos bajos, incluso en escala
Enviar 10.000 o 100.000 correos tiene un costo marginal frente a una campaña de ads. Y si la estrategia está bien planteada, el retorno puede ser muy alto.
2. Personalización a gran escala
Aunque sea masivo, el envío puede ser ultra personalizado. Con datos mínimos (nombre, historial de compras, intereses), cada correo puede sentirse único.
3. Autonomía total
No dependés de plataformas que cambian sus reglas cada dos meses. El canal es tuyo, tu base de datos es tuya, y vos decidís cómo y cuándo comunicar.
4. Métricas claras y accionables
Podés saber quién abrió el correo, quién hizo clic, cuánto tiempo lo leyó y qué dispositivo usó. Esa información sirve para mejorar cada campaña.
5. Ideal para remarketing y retención
Muchos negocios pierden de vista que el verdadero valor está en los clientes actuales, no en los nuevos. El email permite mantener viva esa relación, con recordatorios, beneficios exclusivos o simplemente contenido de valor.
Casos de uso concretos
Un e-commerce de tecnología que lanza nuevas promociones cada semana a una base de 300.000 suscriptores.
Una universidad privada que envía convocatorias y resultados de inscripción a decenas de miles de alumnos.
Una empresa de servicios financieros que comunica reportes, alertas y actualizaciones regulatorias a su red de clientes e inversores.
En todos estos casos, el email sigue siendo el canal más directo, medible y económico para llegar a gran escala.