Argentina se prepara para una transformación significativa en el mercado de la tecnología: la eliminación de aranceles a la importación de teléfonos celulares y la reducción de impuestos a otros bienes electrónicos, con el fin de reducir los precios en comparación con los países vecinos y otras potencias.
Con el Decreto 333/2025, publicado por el Gobierno, se trazó un cronograma de desgravación que culmina el 15 de enero de 2026, fecha en la que los aranceles de importación para celulares pasarán a ser 0%. Antes de eso, ya hubo una reducción intermedia del 16% al 8% durante 2025.
Qué cambia de inmediato y qué sigue en 2026
La medida se aplicará en dos etapas: primero, la disminución del arancel a 8%, que está vigente desde mediados de 2025, y después la eliminación total de ese gravamen desde enero de 2026.
Además, los impuestos internos sobre celulares, televisores y aires acondicionados importados bajan del 19% al 9,5%, mientras que la producción local en Tierra del Fuego pasará del 9,5% a 0% de impuesto interno.
Para los consumidores, este cambio legal abrirá la puerta a precios más competitivos, mayor variedad de modelos y una mejor alineación con lo que se paga en Brasil, Chile o Estados Unidos, donde dispositivos de alta gama cuestan hasta 40% menos que en la Argentina.
Impacto en los precios y el mercado tecnológico
Aunque la reducción de aranceles no se traduce automáticamente en una baja equivalente en góndola, analistas e importadores anticipan descensos sensibles en los precios finales de smartphones, especialmente de gama media y alta.
¿Se termina el “tour de compras” al exterior?
Tradicionalmente, muchos argentinos viajaban a países limítrofes para comprar tecnología más barata, aprovechando diferencias de precio que podían superar el 50%. Con la eliminación de aranceles y la reducción de impuestos, esa práctica —conocida como tour de compras— podría perder atractivo si los precios locales se acercan a los internacionales.
Sin embargo, expertos advierten que la Argentina podría seguir siendo más cara que algunos mercados externos al menos en el corto plazo, debido a factores logísticos, costos financieros y márgenes comerciales, aunque con una tendencia clara a la reducción del diferencial de precios.
Reducen otros impuestos
La política de desgravación no solo abarca celulares, sino también artefactos como televisores, consolas o monitores, cuyas cargas impositivas también se reducen.
Esto podría ampliar el impacto al conjunto del mercado de bienes tecnológicos, promoviendo mayor acceso e incentivando compras que hasta ahora quedaban postergadas por el alto costo.