Una cuenta bancaria es un contrato financiero entre una persona o empresa y una entidad bancaria, donde el cliente deposita su dinero para que el banco lo administre, custodie y facilite su uso mediante diversos servicios y operaciones.
Dentro del sistema financiero, las cuentas bancarias son esenciales para el depósito de nóminas, el resguardo de dinero físico y la administración de ingresos personales. Sin embargo, pocas personas saben qué hacer cuando un familiar titular de una cuenta fallece y las consecuencias legales y económicas que esto podría acarrear.
En Argentina, las deudas no desaparecen por el fallecimiento del titular. Pasan a integrar la herencia y deben pagarse con los bienes del causante, no con el patrimonio personal de los herederos, como lo establece el Código Civil y Comercial de la Nación.
¿Qué pasa con las deudas de una persona fallecida?
Las deudas de una persona no se extinguen con su muerte. La obligación de saldar estas deudas recae sobre su patrimonio. Es decir, el conjunto de bienes que deja atrás se convierte en el medio para satisfacer a los acreedores.
Es importante considerar que los herederos responden por las deudas solo hasta el valor de los bienes heredados (no con sus bienes personales).Esto está regulado en el artículo 2317 del Código Civil y Comercial.
Por lo tanto, no debe pagar la diferencia si las deudas superan los bienes.
Otro punto que hay que tener en cuenta es que al momento de ejecutar un testamento, el heredero puede elegir aceptar o rechazar la herencia, asumiendo así las responsabilidades financieras dentro de los límites de los bienes recibidos.
¿Qué hacer cuando muere el titular de una cuenta bancaria?
En Argentina, cuando fallece el titular de una cuenta bancaria, los familiares o herederos deben informar el fallecimiento al banco y comenzar el trámite sucesorio para poder disponer legalmente del dinero.
En general, las entidades solicitan:
- certificado de defunción
- DNI del fallecido
- documentación que acredite vínculo
- declaratoria de herederos o testamento
- oficio judicial, según el caso
El dinero depositado pasa a formar parte de la sucesión indivisa, es decir, de la herencia.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanera (ARCA) reconoce formalmente la figura de la sucesión indivisa para continuar obligaciones tributarias y administrativas del fallecido.
Además, ARCA bloquea automáticamente la clave fiscal del fallecido y establece que los herederos o administradores judiciales deben gestionar una vinculación especial para operar trámites pendientes.
¿Qué pasa si los familiares no cierran la cuenta bancaria de una persona fallecida?
Las posibles consecuencias:
Se siguen acumulando gastos y comisiones
Aunque el titular haya fallecido, la cuenta puede continuar generando costos de mantenimiento, paquetes bancarios, renovación de tarjetas, seguros asociados y intereses punitorios.
Problemas en la sucesión
Los movimientos posteriores al fallecimiento pueden generar:
- conflictos entre herederos
- observaciones judiciales
- pedidos de explicación del banco
- investigaciones sobre extracción de fondos
Incluso abogados especializados advierten que operar una cuenta después de la muerte del titular puede derivar en problemas legales durante la sucesión.