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Chile avanzará en la ampliación de su sistema de áreas protegidas con la creación de seis nuevos parques nacionales en la Región de Antofagasta, una decisión que permitirá preservar más de 184 mil hectáreas de ecosistemas salinos altoandinos.
La iniciativa fue aprobada por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático y forma parte de la denominada Red de Salares Protegidos, un programa que busca resguardar humedales y salares estratégicos del norte del país.
Estas nuevas áreas naturales se sumarán a otros espacios protegidos creados recientemente en el norte chileno, fortaleciendo la conservación de ecosistemas frágiles del altiplano.
Cuáles serán los nuevos parques nacionales
El plan contempla la creación de seis parques nacionales que estarán distribuidos en distintos sectores de la Región de Antofagasta:
- Parque Nacional Salar de Carcote.
- Parque Nacional Loyoques–Quisquiro.
- Parque Nacional Laguna Colache (Laguna Hedionda).
- Parque Nacional Pili.
- Parque Nacional Lessi Nisaya Hui’iantur Ckutckuntur.
- Parque Nacional Laguna Azufrera.
Con estas incorporaciones, la Red de Salares Protegidos de la región abarcará 11 ecosistemas salinos, que se suman a otros 10 salares y lagunas altoandinas protegidos en la Región de Atacama desde 2025.
Los territorios incluidos en este programa albergan ecosistemas de gran valor ecológico que se desarrollan en condiciones extremas de altura, radiación solar intensa y escasez de agua.
En estos ambientes habitan especies características del altiplano sudamericano, entre ellas:
- Flamenco andino.
- Flamenco chileno.
- Flamenco de James.
- Vicuñas.
- Zorros andinos.
- Diversas aves migratorias.
Los humedales altoandinos son fundamentales para la alimentación y reproducción de estas especies.
Flora y biodiversidad del desierto altoandino
Además de la fauna, la zona presenta una vegetación adaptada a condiciones climáticas muy exigentes.
Entre las especies más representativas se encuentran tolas, llaretas y plantas propias de vegas altoandinas, junto con comunidades microbianas que habitan en los salares y cumplen un rol clave en el equilibrio de estos ecosistemas.
La propuesta para crear estas nuevas áreas protegidas surgió a partir de un trabajo conjunto entre el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad de Antofagasta, con el apoyo de organismos como CONAF, el Ministerio de Bienes Nacionales y otras instituciones vinculadas a la Estrategia Nacional del Litio.
Con esta decisión, el país busca reforzar la protección de humedales altoandinos y sistemas salinos, considerados ecosistemas estratégicos tanto para la conservación de la biodiversidad como para la regulación del agua y la adaptación al cambio climático.