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Con el paso del tiempo, muchas personas empiezan a ver el riesgo de padecer enfermedades cognitivas que se agravan con la edad. Las células del cerebro sufren un desgaste natural debido al envejecimiento. Este proceso altera la memoria y dificulta la realización de tareas cotidianas.

En esta línea, los médicos explican que los problemas de memoria se producen con mayor frecuencia en la vejez cuando los pacientes empeizan a notar olvidos frecuentes y pérdida de la concentración habitual. Por eso, la ciencia busca retrasar el avance de estas patologías con tratamientos tempranos y algunas recomendaciones para la rutina diaria que ayudan a mejorar la calidad de vida.

Alzheimer: las claves para prevenir esta enfermedad

Existen distintas soluciones tradicionales para mantener la mente ágiles como ejercicios y juegos. También, la lectura diaria y los rompecabezas estimulan las conexiones neuronales de forma constante. Sin embargo, otra clave para la salud mental es la alimentación, ya que los nutrientes correctos protegen las estructuras cerebrales de los daños externos.

Un estudio de la Universidad de Harvard determinó qué alimentos ayudan a la mente. Los científicos analizaron las dietas de miles de personas durante varios años y los resultados demostraron que ciertos ingredientes naturales frenan el deterioro de las neuronas a la vez que estos productos disminuye el riesgo de sufrir demencia.

El alzheimer es un problema habitual con el paso de la edad.Fuente: ShutterstockShutterstock

Los alimentos que ayudan a cuidar la memoria

  • Los frutos secos: encabezan la lista de los alimentos recomendados por los expertos. Las nueces y las almendras aportan grasas saludables y también vitamina E que reducen la inflamación del tejido cerebral de manera directa. Las semillas de calabaza aportan zinc para mejorar el estado de ánimo.
  • Los frutos rojos: son el segundo grupo alimenticio esencial para el cerebro. Los arándanos y las frutillas contienen altos niveles de antioxidantes naturales. Estos componentes químicos mejoran el flujo sanguíneo hacia las áreas del pensamiento.
  • Los pescados grasos representan otra opción fundamental en la dieta diaria recomendada. El salmón y el atún aportan grandes cantidades de ácidos omega-3. Este nutriente reduce los niveles de proteínas dañinas en la sangre.
  • Las verduras de hoja verde como la espinaca aportan folato y betacaroteno.

El estudio explica que algunos de estos alimentos retrasan la pérdida de memoria por dos años.

Los beneficios de una dieta saludable para el cerebro

Una alimentación equilibrada disminuye la presencia de la proteína beta-amiloide en el organismo. Esta sustancia daña las neuronas de los pacientes con enfermedad de Alzheimer. Los nutrientes de los alimentos evitan la acumulación de estos residuos peligrosos. El cerebro mantiene sus funciones cognitivas estables por mucho más tiempo.

Los antioxidantes de las frutas protegen las células contra el estrés oxidativo. Las neuronas reciben un escudo natural que frena el envejecimiento prematuro. El flujo de sangre mejora la llegada de oxígeno al tejido cerebral. Las personas conservan la capacidad de aprendizaje durante la etapa de la vejez.

Otras alternativas para prevenir el Alzheimer

Los profesionales sugieren realizar actividad física moderada varias veces por semana. Los mejores consejos para evitar el deterioro cognitivo:

  • Las caminatas y el ejercicio aeróbico aumentan el volumen del cerebro.
  • El deporte reduce los factores de riesgo cardiovascular asociados a la demencia
  • Una clave es dormir ocho horas, ya que consolida los recuerdos del día.
  • El control de la presión arterial previene lesiones en zona cerebral.
  • El abandono del hábito de fumar disminuye la inflamación general del cuerpo.
  • Las actividades sociales activas mantienen el cerebro en funcionamiento constante.