En estos tiempos es fácil que el futuro nos pase por encima. Un ejemplo es el correo electrónico, base de la comunicación empresarial moderna: "Los más jóvenes creen que los e-mails son algo que usan los mayores", afirma con una mueca Don Rippert, Chief Technology Officer (CTO) de Accenture, la mayor consultora del mundo. Y agrega que un joven diría: "Posteame a mi sitio en MySpace, mandame mensajes de texto o mensajes instantáneos, pero ¿para qué un e-mail? Ya ni siquiera me fijo en mi bandeja de entrada".
Gartner Group predijo que para 2011 el instant messaging será la herramienta de facto para las comunicaciones de voz, video y texto en las empresas. Para entonces, por supuesto, los jóvenes habrán pasado a otra cosa. A veces, el futuro tecnológico y el presente tradicional chocan de manera divertida. "Pago con mi teléfono", dijo Tero Ojampera, CTO de Nokia, mientras pedía un café en un local de la cadena McDonald's, esperando poder pasar el aparato sobre una lectora inalámbrica de tarjetas. Pero la camarera no se dejó impresionar: "No aceptamos teléfonos como forma de pago", respondió despectivamente.
Aparte de estos malentendidos, la comunicación de campo cercano (NFC, por su sigla en inglés), una tecnología inalámbrica de corto alcance, parece lista para convertir a los teléfonos móviles en billeteras electrónicas y podría revolucionar la forma en que se paga por productos y servicios. Ya existen prototipos y se realizan pruebas de laboratorio.
La fórmula del futuro
Sin embargo, para Andy Mulholland, CTO de la consultora Capgemini, el mayor grupo de servicios informáticos de Europa, otros factores hacen que la cuestión sea menos clara. "Tengo una fórmula para determinar adónde nos lleva la tecnología. Por un año uno puede tener cierta confianza porque ya existen los betas (los prototipos que están siendo probados) y los alfas (diseños concluidos) para los productos que van a salir. Durante tres o cinco años, la gente reúne definiciones para los lanzamientos. De ahí en más, por un período de entre cinco y diez años, se puede tener una idea de qué es lo que saldrá de los laboratorios. Pero, para lo que ocurrirá dentro de 10 a 20 años, la única guía es la demografía: con qué cosas la gente creció y qué considera normal", dice Mulholland.
Inevitablemente, la visión del futuro de un experto está teñida por su área de experiencia: Ojampera piensa que habrá celulares fabricados con materiales nuevos que permitirán doblarlos y estirarlos, mientras Mulholland anticipa que la difusión de tecnologías basadas en las comunicaciones y la interacción reemplazará el enfoque basado en las transacciones de hoy en día. Pero, en general, esta encuesta limitada entre algunos de los principales expertos del sector de IT, refleja una visión del futuro cautelosa y más bien pesimista, en lugar de la seguridad tecnocrática y entusiasta de los primeros años.
Muchos se mostraron preocupados por la seguridad personal y la intimidad en un mundo donde habrá cámaras de video en miniatura por todos lados. Y el hecho de no salvaguardar datos sensibles puede exponer a individuos y compañías a acciones legales. "Ahora, el correo electrónico y los mensajes de voz y de texto pueden terminar siendo usados en los tribunales", comenta Mike Lynch, CEO de la compañía británica Autonomy.
Crispin O'Brien, presidente del Grupo de Tecnología de la consultora KPMG, se pregunta si los teléfonos de línea fija tienen futuro. Pero, al mismo tiempo, se preocupa por la alternativa móvil porque considera que el trabajo móvil presenta enormes riesgos. “Si uno deja una laptop en el asiento trasero del auto puede estar infringiendo todo tipo de normas vinculadas a la confidencialidad", acota. La reciente decisión del Servicio de Seguridad de Francia de prohibir el uso de BlackBerrys en las oficinas del presidente y el primer ministro puso en evidencia esta realidad.
Pero la movilidad es una oportunidad además de un desafío. Ojampera, de Nokia, piensa que la principal tendencia subyacente será la fusión de la movilidad y la Web 2.0. "Las comunidades que comparten experiencias, combinado con dispositivos móviles muy inteligentes, capaces de saber dónde está el usuario, aportarán un tipo totalmente nuevo de interactividad", expresa. El ejecutivo predice que en tres o cuatro años surgirán dispositivos móviles con tecnología de reconocimiento visual vinculadas a bases de datos inteligentes. La idea es que un turista que recorra Londres, por ejemplo, pueda apuntar con su celular hacia el Parlamento para que el teléfono, que reconocerá la imagen, le ofrezca un comentario.
Según Mike Lynch, de la firma Autonomy, los primeros elementos de la Web 2.0 -como YouTube, MySpace y otras redes de contactos sociales- representan el mayor desafío que enfrenta el sector de IT desde su formación. "En lugar de ser esclavos de las necesidades de la computadora, la máquina tendrá que seguir la vía que a nosotros nos guste",
Por supuesto, la causa es la explosión de información no estructurada y Lynch, como cabeza de una compañía que se especializa en la gestión y recuperación de esa información, no tiene dudas sobre la complejidad de lidiar con eso: "Nadie podrá ponerle un rótulo a cada pieza de información y de conocimiento, aunque se pusieran de acuerdo en cómo definir los rótulos", explica.
Sin embargo, la información importante será rotulada como metadata y será fácilmente accesible. Andrew Herbert, titular de los laboratorios de Microsoft en Cambridge, Reino Unido, sostiene que las computadoras serán cada vez más una especie de prótesis para la memoria sobrecargada de la civilización. "Las computadoras sabrán dónde trabaja uno y mostrarán las cosas antes de que uno las necesite", señala el experto.
Como seres humanos
Don Rippert, de Accenture, destaca un incremento en el uso de contratistas (personas empleadas para proyectos específicos) y otras formas de sustituir a las centralizadas fuerzas laborales de hoy en día.
"Será inaceptable que la gente tenga que manejar una hora en medio del tráfico para llegar a trabajar", opina Rippert, para quien los últimos sistemas de videoconferencia jugarán una parte en este cambio, lo mismo que algunos elementos de la Web 2.0. "Miren cómo los adolescentes usan las computadoras e Internet. Parecen poder colaborar entre ellos sin ningún esfuerzo", agrega el ejecutivo de Accenture. A su juicio, derivados de productos como MySpace podrían usarse en el sector empresario.
Crispin O'Brien, de KPMG, coincide en que los elementos de la Web 2.0 -algo que él llama Enterprise 2.0 o redes sociales en un contexto empresario- serán significativos. Además, sostiene que las computadoras deberán comportarse cada vez más como seres humanos y que la próxima fase de desarrollo del lugar de trabajo de IT podría estar tan influenciada por la antropología social como por los que crean los códigos informáticos.
John Gage, investigador en jefe de Sun Microsystems, señala que, en su opinión, el gran tema es la conjunción de identidad, objetos y programas de la gente con los datos sobre su ubicación. "Si se unen los planes de Google para trazar la superficie de la Tierra con exactitud gracias a los sistemas de posicionamiento global, con el IPV6 (el último protocolo de Internet que permite un número prácticamente ilimitado de direcciones de Internet y, por consiguiente, de objetos conectados a la red) tenemos un increíble poder logístico pero también los componentes de un Estado policial", dice Gage. Para el ejecutivo, se podrá ubicar cada paquete, camión, contenedor y embotellamiento en cualquier parte del mundo.
En realidad, con las últimas tecnologías, casi se cuenta con la capacidad para registrar cada incidente de la vida de un individuo. Pero, ¿se debe aspirar a eso? Es mejor dejar en la oscuridad algunas facetas de la vida de cada uno. A algunos bloggers ya les advierten que sus palabras pueden regresar para meterlos en problemas cuando busquen un trabajo o pidan un ascenso.
Traducción: Graciela Rey