La bodega Cavas de Rosell Boher fue gestada por la familia Carrasco (ex Navarro Correas) y por Pedro Rosell Boher en 1996. El objetivo inicial era entrar en el negocio de champán premium, un terreno casi inexplorado por las bodegas boutique y donde predomina Chandon, con más del 50% de las ventas totales.
Desde 1999, con el ingreso de nuevos socios, compraron las instalaciones de una bodega de principios de siglo, ubicada en Chacras de Coria, en la mendocina Luján de Cuyo, que estaba paralizada desde hacía doce años. Con una inversión de u$s 2 millones, en 2001, la compañía hizo reformas e incorporó tecnología para producir champán y comenzó sus exportaciones, fundamentalmente a Estados Unidos e Inglaterra.
Ahora avanza con la segunda fase del proyecto. Presentó su cosecha 2003 de vinos Viñas de Narváez de los que producirán unas 100.000 botellas anuales. La firma planea incrementar su facturación hasta los 500.000 dólares este año, desde los
u$s 200.000 de 2003, gracias a un fuerte aumento de su producción de vinos. También planea aumentar sus envíos a Brasil y Holanda.