El gremio de Sindicatos de Choferes de Camiones, encabezado por Pablo Moyano (hijo de Hugo, el secretario general), parece seguir imponiéndoles sus demandas a las empresas, como hizo con Carrefour. Ahora, los gremialistas apuntan sus cañones hacia Coca-Cola, a la que están cerca de arrancarle que acepte una de sus principales demandas: la incorporación de trabajadores que hoy están afiliados a la Federación de Empleados de Comercio al convenio del gremio de Camioneros.
En caso de no poder lograr el acuerdo que quieren con Formosa Refrescos, la embotelladora de Coca-Cola para el noreste, que Moyano puso en el centro de la tormenta, amenazan con profundizar los bloqueos contra las restantes embotelladoras de la gaseosa y meterse con otras empresas, como Baesa, Quilmes y Danone.
Pablo Moyano exige que los empleados de Formosa Refrescos, la embotelladora de Coca-Cola en el Noreste, dejen de pertenecer al sindicato de Armando Cavalieri. Aunque existía un reclamo similar por parte de la Federación Argentina de Trabajadores de Aguas y Gaseosas (Fataga), que tiene afiliados a los trabajadores de las embotelladoras de Coca-Cola en el resto del país, Moyano es quien conduce las manifestaciones que obstaculizan el normal funcionamiento de la planta, con el bloqueo de los accesos a la fábrica formoseña, que funciona en pleno centro de esa ciudad.
Lo cierto es que el pedido de nuevo encuadramiento sindical tiene a maltraer a todo el sistema de Coca-Cola en el país. Según Formosa Refrescos, la firma tiene 650 trabajadores. Según Moyano y los suyos, hay 700 trabajadores en la empresa.
Pese a que los camioneros daban distintas versiones sobre la evolución del conflicto, Marcos Vivas, vocal de la comisión directiva del sindicato, explicó que se estaba cerca de que “200 de los 700 trabajadores pasen a Camioneros, mientras que los otros 500 entren en Fataga . De todas formas, el estado de huelga se mantendría hasta que los ejecutivos de Formosa Refrescos aceptaran la totalidad de las cláusulas del convenio de Camioneros.
Ayer, la Justicia formoseña ordenó a un grupo de dirigentes del Sindicato de Camioneros que permitan “la libre circulación y comercio de los productos que se elaboran en la fábrica. La jueza Graciela Lugo, a cargo del Juzgado Civil y Comercial Nº 4, entendió que la embotelladora en conflicto “se encuentra impedida de producir, distribuir y vender la línea de productos de Coca-Cola, no sólo en la provincia sino en Chaco, Corrientes, Misiones y el norte de Santa Fe, su zona de influencia. Pese a la orden de la magistrada para que los camioneros se retiren de la planta, el grupo de Moyano no accedió.
La Justicia también entendió que, eventualmente, la policía provincial podría accionar y liberar los accesos a la planta por la fuerza. Una situación de bloqueo parcial también se estaba viviendo en algunas de las 10 plantas que los fabricantes de la gaseosa tienen en el país.
A favor de Fataga
El director de Relaciones Laborales de la Subsecretaría de Gobierno, Miguel Benítez, dijo al portal Formosaya.com que el problema real es que “hay una resolución del Ministerio de Trabajo que falla a favor de Fataga y exige a la empresa la asimilación de todos los empleados a dicho gremio . El funcionario también entendió que se debería consultar a los empleados sobre el gremio al que quieren afiliarse. También aseguró que “no existen en la fábrica de Formosa trabajadores en negro , después de realizar inspecciones en el lugar. Ésa es la posición que, desde el inicio del conflicto, esgrimió la Asociación de Fabricantes de Coca-Cola (AFAC).