

Las principales cámaras del sector de la carne aceptaron ayer firmar un nuevo acuerdo para bajar el precio de algunos cortes vacunos, de manera que se minimicen las expectativas de aumentos previstas para los últimos meses del año.
Durante un breve encuentro con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, los industriales revelaron que están dispuestos a refrendar un pacto similar al que firmaron en marzo pasado, mediante el cual se puso freno al fuerte ritmo de incremento que estaba mostrando el valor de la carne.
Los representantes de los frigoríficos esperan ahora ser convocados por Economía y la Secretaría de Agricultura para negociar la vigencia que tendrá el acuerdo y cuáles serán los cortes involucrados. Con el comienzo de la primavera, cada año disminuye la oferta de hacienda y tienden a subir los precios en los mostradores. Sin embargo, en el sector proyectan que no habrá aumentos importantes en lo que resta del año porque los principales mercados de exportación, entre los que se destacan Rusia y Argelia, tienen altos stocks y están limitando el ritmo de compras.
Frente a este panorama relativamente tranquilo, los frigoríficos prefieren hacer buena letra y dar muestras de voluntad negociadora al Gobierno. “Tenemos que seguir creciendo en los mercados externos pero sin descuidar el consumo local, que es nuestro principal demandante , aseguró Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Carne (Ciccra). Actualmente, cerca del 85% de la producción se destina al mercado interno pero este porcentaje viene cayendo por el impulso de la exportación.
Según datos del Indec, el precio de las carnes (incluido pollo y cerdo) tuvo un incremento promedio del 1,1% durante el último mes. Entre los cortes vacunos, la carne picada y la paleta fueron los que más empujaron el índice, mientras que otros como el asado y el cuadril se mantuvieron sin variaciones.
Los primeros meses de 2005 arrancaron con subas en casi todas las categorías, debido a la implacable firmeza de la demanda exportadora, y despertaron la alarma oficial. Por esto, el Gobierno concertó en marzo un acuerdo con los frigoríficos para bajar el valor de los cinco cortes más consumidos, que aunque no se cumplió cabalmente logró el objetivo de frenar la expectativa inflacionaria.
Advertencia de Lavagna
En la reunión mantenida ayer en el Ministerio de Economía, Lavagna volvió a explicar a los empresarios de la carne que considera a este producto como uno de los más determinantes de la canasta de alimentos. Y aunque se mostró conforme con la evolución de los últimos meses, pidió gestos a los frigoríficos. “Los precios están bien pero pueden estar mejor , disparó. Además, no descartó que vayan a incrementarse las retenciones a las exportaciones cárnicas si se producen subas descontroladas en el mercado interno. “Todos los instrumentos siguen siendo válidos , enfatizó el ministro.
Poco después de esto, los empresarios le comunicaron a Lavagna su interés en firmar un convenio de precios. En principio, sería similar al suscripto a mediados de marzo: bajarán durante 90 días un 10% el valor de la paleta, asado, carne picada, bife ancho y carnaza, cortes que representan aproximadamente el 35% del consumo local. A cambio, los frigoríficos esperan que el Gobierno modifique el régimen de promoción de la industria del cuero, que hoy impide a los faenadores exportar directamente este producto. Según se quejan, las curtiembres pagan el cuero a la mitad del precio internacional, perjudicando de esta forma la rentabilidad obtenida con cada animal.










