Gold Point Energy, una compañía canadiense de exploración y producción de hidrocarburos con actividades en el Mar del Norte, está en negociaciones para conformar su cartera de activos en la Argentina.

La empresa creará GPE Argentina. La presidencia de la filial local será ocupada por Hernán Celorrio (número uno de la minera Barrick Argentina) y el management estará integrado por profesionales locales. La firma inició tiempo atrás un proceso de búsqueda para conformar joint-ventures con petroleras establecidas en el país.

La estrategia dio sus primeros frutos a principios de agosto, cuando Gold Point concretó una asociación con la local Petróleo del Comahue para entrar en el yacimiento Flor de Roca, en la provincia de Río Negro.

“Ese acuerdo fue el primero de los que pretendemos hacer para ampliar nuestro portafolio en el país , asegura Jack Steinhauser, presidente de la firma, quien por estos días está en el país con la intención de concretar nuevos convenios.

Inversiones

La canadiense pagará 400.000 dólares para equipar dos pozos en ese campo, situado en el bloque General Roca. Eso le permitirá sumar un 12,5% de participación en el yacimiento. La canadiense, además, afrontará los u$s 2,5 millones que costará el proceso de perforación de pozos. Si esa iniciativa es exitosa, es decir, si se encuentran reservas de hidrocarburos, se encargará de los desembolsos para ponerlos en producción. Así, sumaría una participación de un 50% en el bloque General Roca, que contiene al yacimiento.

Por su parte, Petróleo del Comahue seguirá siendo el operador del área, si bien no recibirá de manera directa los fondos que erogará la canadiense.

Los incrementos en la producción de la zona se repartirán de acuerdo con la participación de cada una de las empresas. Edhipsa, la estatal de energía rionegrina, recibirá parte de los beneficios por regalías.

El mecanismo que puso en marcha Gold Point no es nuevo para la empresa. En julio, la compañía cerró un acuerdo con la firma británica Deltaic Systems para hacerse de un 27,5% de participación en dos bloques petroleros en el Mar del Norte. A cambio, pagará un 37,5% de los costos de exploración.

Seducción argentina

Gold Point se suma al lote de petroleras canadienses que comenzaron a llegar al país desde principios de la década. Entre ellas figuran Gran Tierra Energy, Antrim, Petro Andina y Petrolífera, que a principios del año pasado tenía una exigua producción de crudo a nivel local, que a fin de 2006 podría terminar con un promedio de más de 60.000 metros cúbicos (m3) mensuales. Eso la colocaría entre las diez principales productoras de petróleo del país.

Las canadienses se sienten atraídas por la Argentina debido a varios motivos. Dado que se trata de empresas medianas, ven con interés la posibilidad de aumentar su producción petrolera de a poco, en condiciones geológicas que son similares a su país de origen. Eso hace que vean con buenos ojos proyectos que firmas grandes descartan.

Además, logran hacerse de fondos a tasa baja, dado que toman créditos en el Norte. Finalmente, están dispuestas a aceptar el riesgo inversor argentino.