

La industria mantuvo firme el ritmo de crecimiento y arrojó en septiembre variaciones de 1,2% en relación a agosto y de 8,6% respecto a un año atrás, en las series desestacionalizadas, mientras que en los primeros nueve meses acumuló una suba de 7,4% respecto a igual período de 2004.
Según informó ayer el Indec, el desempeño fabril se reflejó a su vez en el aumento de las expectativas de los empresarios con relación a los próximos meses.
En la variación trimestral, el tercer trimestre registró una suba de 1,9% respecto al segundo y de 7,6% con relación a igual período del año anterior, acercándose a una variación anual cercana al 7,5%. En comparación con el máximo nivel alcanzado en los años 90 (junio de 1998) en la serie desestacionalizada el resultado de septiembre se ubicó 4,2% sobre ese registro.
A su vez la utilización de la capacidad instalada aumentó 2 puntos porcentuales y se ubicó en 75,1%, con picos de 94,3% en refinación de petróleo, 88,2% en productos textiles y 87,3% en metálicas básicas (acero y aluminio).
La rama automotriz y la industria de materiales para la construcción (minerales no metálicos) constituyeron los principales motores del desempeño fabril, con variaciones de 29% y de 13,9% en el acumulado de nueve meses, respecto a igual período de 2004. A su vez las industrias del caucho y el plástico registraron un crecimiento de 10,1%. En cambio la rama del tabaco tuvo una caída interanual en esos nueve meses de 8,6% y refinerías de petróleo bajó 1,1%.
En septiembre, respecto al mes anterior, las principales subas se registraron en caucho y plástico (10,2%), minerales no metálicos (5,3%) y sustancias y productos químicos (3,4%). En cambio metálicas básicas y papel y cartón experimentaron mermas de 10,6% y 9,0% respectivamente.
Entre los especialistas los números de septiembre fueron considerados como una buena noticia. Ricardo Theller, de la Universidad Argentina de la Empresa (Uade), consideró que incluso el índice podía haber dado más alto de no haber sido por una merma circunstancial de las ramas de las metálicas básicas (el acero crudo tuvo una baja mensual de 11,7% y el aluminio primario otra de 3,9%).
Theller señaló que la producción destinada a la demanda doméstica (fundamentalmente automóviles y los materiales para la construcción, especialmente cemento), junto con la exportación es lo que está impulsando el nivel de actividad manufacturera. Destacó asimismo que junto con el crecimiento de la industria se verificó aumento de la ocupación: casi 7% en el acumulado de nueve meses. Según su estimación el indicador fabril cerrará este año entre 7% y 7,5%.
Para Guadalupe Fernández Bajas, de MVA Macroeconomía, el resultado del índice superó las expectativas. Destacó que en septiembre se verificó una fuerte suba en alimentos, variación que contribuyó en casi 2% en el crecimiento interanual de 8,6%. También creció (aunque a menor ritmo) la industria automotriz y otro tanto ocurrió con las ramas química y materiales para la construcción. Las previsiones de la consultora señalan una variación anual de 7,6%.
En las empresas también subió el nivel de confianza sobre el futuro de los negocios. El 40,5% de los industriales consultados consideró que la demanda se incrementará en el cuarto trimestre. En agosto, en relación a septiembre el porcentaje de los que tenían expectativas favorables fue de 25%. Otro tanto ocurrió respecto a las previsiones de exportación: 35,9% apostó a un incremento, mientras que en la encuesta realizada un mes antes la proporción de respuestas favorables había alcanzado 31%. El 21,4% de los empresarios respondió que pensaba incorporar personal y el 15,4% que tenía previsto aumentar la cantidad de horas trabajadas.










