Cresud, el brazo agropecuario de los negocios de la familia Elsztain, ampliará su participación en su controlada BrasilAgro tras el alejamiento de uno de los socios del proyecto, el fondo con sede en Bermudas, Tarpon Investments.

En un comunicado a la Bolsa de Comercio, la firma detalló que adquiere algo más de 9,5 millones de acciones ordinarias emitidas por BrasilAgro “ya sea en forma de acciones o ADRs , 6,4 millones de warrants de la primera emisión de BrasilAgro y un monto igual que corresponde a la segunda emisión de warrants. El total que pagará Cresud alcanza los 131,4 millones de reales (u$s 75 millones).

La información remitida a la entidad financiera detalla, además, que “una vez cumplidas las condiciones previstas en el contrato la transferencia efectiva de las acciones y los warrants se producirá “dentro de los 10 días de la implementación del programa de ADR que tiene previsto emitir BrasilAgro . El negocio de BrasilAgro radica en la compra y valorización de campos a través de estrategias de aumento de la productividad. Cresud se incorporó a la empresa en 2006 y conformó la sociedad controlante con Tarpon Investments, y Elie Horn, único accionista de la desarrolladora Cape Town, y CEO de Cyrela, la mayor constructora y desarrolladora de Brasil.

Tarpon es un fondo de inversión financiero destinado al mercado de operadores brasileños, que invierte en acciones públicas y privadas. Pese a que Cresud no dio precisiones “del alejamiento de Tarpon respecto del Proyecto BrasilAgro , la empresa destacó que “los accionistas Sr. Elie Horn y los representantes de la sociedad Cape Town LLC, han manifestado su intención de permanecer en BrasilAgro conjuntamente con Cresud .

La empresa de los Elsztain es una más de las grandes jugadoras nacionales del rubro agropecuario que amplía sus negocios en el exterior, especialmente en Brasil, a un ritmo mucho mayor que en la Argentina. En la misma línea corren el grupo Los Grobo y la firma nacional El Tejar. Por lo bajo, fuentes de peso en estas empresas reconocen que la falta de políticas de largo plazo que genera inestabilidad en el sector ahuyenta las apuestas y las empuja fuera de las fronteras nacionales.

En plena crisis entre el sector agropecuario y el Gobierno, en 2008, Cresud se asoció con la agropecuaria argentina Carlos Casado “a efectos de actuar en el mercado inmobiliario y agrícolo, ganadero y forestal , según informó la empresa en ese momento. Ambas compañías crearon una sociedad anónima en Paraguay, con una participación de 50% cada una.

Dos meses después, Cresud anunció la compra de campos en Santa Cruz, Bolivia, “a través de varias sociedades vehículo y controladas .

Mientras tanto, en el país la firma atravesó un proceso de recompra de acciones propias para mejorar su performance en el mercado y blindarse, dentro de lo posible, de la crisis internacional.