

Un grupo minoritario de siete accionistas se fue de Arcor tras aceptar una oferta de u$s 75 millones por el 4,5% del capital que controlaban en la principal fabricante de golosinas del pais.
Se trata de miembros de dos familias cordobesas tradicionales: cuatro de los D’Alessandro y tres de los Viviani, quienes desde hace varias décadas venían acompañando a los Pagani y al resto de los accionistas controlantes del grupo con sede en la localidad de Arroyito.
De esta forma, el grupo controlante consolida su liderazgo alrededor de la familia fundadora y de quienes han desarrollado una estrategia de negocios que logró posicionar a Arcor como una de las empresas argentinas más reconocidas a nivel internacional.
Según documentación enviada por la compañía a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el 50% de los u$s 75 millones fueron abonados al momento de cerrarse la operación, mientras que el 50% restante será financiado a un plazo de cinco años, con cinco cuotas anuales, además de los intereses derivados el procedimiento de ajuste del precio pactado.
La operación además destraba un proceso judicial que habían iniciado al grupo Gustavo D’Alessandro y Hugo Gabriel Viviani. Ambos ejecutivos desistieron de continuar con las acciones y también presentaron sus respectivas renuncias a los puestos de directores que ocupaban hasta la semana pasada.
Gustavo D’Alessandro es hijo de Hugo D’Alessandro, ex presidente de Arcor y de reconocida trayectoria gremial empresaria, quien falleció en marzo de 2004, y estaba casado con Nélida Pagani, otra de los accionistas que ahora dejó de pertenecer a la compañía. También lo hicieron sus otros dos hijos Enrique y Javier.
De acuerdo al monto acordado para la salida de este grupo y de las acciones involucradas, se puede estimar que el valor actual de Arcor ronda los u$s 1600 millones, lo que la ubica entre las cinco mayores compañías de la Argentina.
De hecho, en el último balance presentó ganancias por $ 339 millones contra $ 195 millones de 2008, y un volumen de ventas un 18% superior al mismo período, respaldada en una estrategia principalmente orientada a los negocios y desarrollo de sus operaciones, en especial en los mercados internacionales.
Según destaca la compañía en sus estados financieros, a pesar de la crisis internacional logró mantener sus niveles de crecimiento históricos, lo cual estima repetir este año apoyada en su estrategia de expansión en los mercados internacionales de consumo masivo donde ya opera. “Se espera que para este año el grupo enfrente diferentes escenarios en las regiones en las cuales opera. Algunos de estos países tendrán tasas de crecimiento consolidadas como Brasil y Chile y otros como la Argentina, presentarán crecimiento moderado en un contexto de mayor volatilidad , señala la compañía.
Frente a este escenario, Arcor continuará basando su estrategia comercial en focalizarse en los negocios de consumo masivo; controlar sus gastos; desarrollar proyectos de asociación estratégica, y en la globalización de los negocios, “priorizando la liquidez y una sana estructura de financiamiento con el objetivo de asegurar el cumplimiento de sus obligaciones y compromisos como también los fondos necesarios para el desarrollo de sus operaciones y proyectos de inversión .
En este sentido, continúa siendo prioritaria la apertura de nuevos mercados internacionales, el incremento de las ventas en el exterior y la realización de las inversiones necesarias para atender los requerimientos de las operaciones y las oportunidades de consolidación en los mercados regionales.










